La protesta social debe buscar otras alternativas

 

Published On: Sab, abr 27th, 2013

Opinión | por Paco Bello

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Paco Bello | Iniciativa Debate | 27/04/2013

Lo acabamos de confirmar este pasado jueves: la calle, si algún día lo fue, ya no es el camino. Hay muchas razones para que no lo sea, y aunque quizá la más evidente sea la falta de seguimiento, no es ni de lejos la más importante.

Hay quien dirá que por el especial carácter de la convocatoria, la del 25A no puede ser considerada representativa de la realidad reivindicativa, y será cierto. Pero habría que decir también que si se ha llegado a este punto es porque los otros movimientos sociales han desaparecido en la práctica, quedando relegados a un único representante que ya era previo al 15M, como la PAH. Y ello sin dejar de matizar que incluso el mejor acogido de los colectivos, no ha conseguido más que alguna victoria simbólica en cuanto a que no ha tenido efecto sobre la situación general e institucional. No se trata de despreciar, ni muchísimo menos, todo el trabajo hecho, ni la más que buena intención y disposición de miles de personas que han peleado y pelean por el derecho a la vivienda, y por ende por la justicia social. Pero aplazar un pequeño porcentaje de lanzamientos y desahucios, o lograr alguna dación en pago tras tantísimo sacrificio, no puede ocultar que a pesar de una masiva concienciación social, desde el gobierno se sigue (y no importa si son unos u otros) ignorando, cuando no criminalizando, cualquier clamor que exija medidas definitivas. Hoy hay que seguir peleando sin garantías por cada uno de los casos de desamparo, desigualdad o injusticia que cada día afectan a más ciudadanos.

Desde esta página venimos insistiendo desde hace algún tiempo en que la lucha en la calle no es la solución, pese a que respetemos y hayamos apoyado y/o participado en casi todos los movimientos de protesta. Y más: no lo es aquí, ni lo es (ha sido) en países en los que se ha elevado la intensidad muy por encima de lo que puede esperarse en España, como por poner el mejor ejemplo, Grecia.

Aunque a veces nos dejemos llevar por el idealismo, por la desesperación, por la rabia, o por la prepotencia: hay que saber leer el pulso de la sociedad, para no equivocarnos, o al menos, si lo hacemos, que este error no tenga consecuencias para los que se ven movidos por nuestra impulsividad. Querer obviar que existen personas condicionables solo cuando nos interesa (cuando no lo olvidamos para criticar a los que sustentan al sistema), es un cómodo posicionamiento para evadir responsabilidades.

Ciertas propuestas tendrán sentido el día en que no exista otra solución (o lo tienen ya siempre que se trate de una legítima respuesta personal y no se intente implicar a nadie más). Pero por ahora, aún hay alternativas prácticas que respetan la voluntad ajena, nos guste o no esa voluntad ni su resultado. Hoy tenemos lo que la mayoría ha decidido (hace un año participó más del 70% de los ciudadanos en las elecciones generales), mañana ya veremos.

Aquí hemos propuesto algo que ya está en funcionamiento, y que solo depende del criterio de cada quien para asumirlo como alternativa. Es una solución válida, posible, y democrática (haciendo uso de un resquicio que hasta ahora no se ha utilizado). Pese a todo, si lográsemos darle una difusión suficiente como para que cualquiera pueda conocerlo, y aún así no fuera secundado, deberíamos aceptar que la mayoría no comparte nuestro criterio, y que esto es lo que hay. Porque intentar imponer nuestra voluntad o perspectiva, no deja de igualarnos a aquello que rechazamos.

Sería bueno que pensásemos en construir (con las pocas herramientas que tenemos), sin enfrentar. Y deberíamos empezar a valorarlo muy en serio, porque ya hemos visto cuáles son las previsiones del gobierno para los próximos años, y ya tenemos experiencia suficiente como para saber que siempre son demasiado optimistas, aún cuando en este caso son nefastas.

Lo dicho: si tiene que ser, será. Pero nadie hará vuestro trabajo, ni podemos esperar la difusión de los grandes medios (a esto no se lo darán hasta que no tengan más remedio, y no para bien), y en muchos casos tampoco de los pequeños afines a opciones políticas, por lo que dependeremos de cada uno y una para al menos ofrecer y dar a conocer la opción propuesta.

Sí os pedimos, que si no queréis que también nosotros abandonemos esta posibilidad, nos hagáis saber que tiene vuestro seguimiento por alguno de los siguientes cauces:

Formulario en Club Iniciativa (indicando “Simpatizante ILC”)

Enlace: http://clubiniciativa.org/

O (y) con un simple “me gusta” en la página Facebook de ILC

Enlace: https://www.facebook.com/pages/Iniciativa-Legislativa-Ciudadana/159937997414281

Y cómo no, también que nos ayudéis a difundirlo.

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