El Gobierno ya ha provocado el abandono de militancia de cuatro concejales, y mas que siguen…

 

El Gobierno y la dirección nacional evitan dar argumentos a sus filas para responder sobre la corrupción en la cúpula del partido. Dos concejales de Tarragona se suman a los de Asturias y Bizkaia y abandonan la militancia por el escándalo del ex tesorero.

 

Cospedal, Rajoy y Arenas en una reunión del PP en la sede nacional. EFE

Cospedal, Rajoy y Arenas en una reunión del PP en la sede nacional. EFE

La marejada que comenzó con la publicación de los llamados papeles de Bárcenas el 21 de enero empieza a convertirse en un fuerte oleaje en las distintas administraciones y sedes del PP de todo el país. El desconcierto entre simpatizantes, militantes y cargos locales del partido que preside Mariano Rajoy está derivando en un profundo malestar que ya ha provocado el abandono de militancia de cuatro concejales, los dos últimos (Jesús Escudero y Pedro Hernández, de Sant Carles de la Ràpita, en Tarragona) se dieron de baja ayer y los dos primeros (el concejal de Gijón Eduardo Junquera y el concejal y portavoz del PP de Galdakao, David Pasarin-Gegunde) lo hicieron a principios de febrero, hartos de la “falta de transparencia” de su dirección nacional.

Escudero y Hernández han sido muy explícitos en las razones por las que se dan de baja en el PP: “Los argumentos que nos envían desde la dirección están totalmente alejados de la realidad, centrados en reformas socioeconómicas y sin ninguna referencia a los asuntos por los que realmente pregunta la sociedad. Es como si el caso Bárcenas no existiese y tuviésemos un mercado laboral saneado”, rezaba el comunicado que ambos ediles trasladaron ayer a la opinión pública. Se han cansado de esperar, sostienen Escudero y Hernández, y advierten a sus dirigentes nacionales, además, de que su decisión podría ser secundada por hasta el 92% de los militantes locales del partido.

La punta del iceberg

El iceberg del descontento generalizado en el PP con sus máximos dirigentes empieza, pues, a emerger como un hecho con estas dimisiones y se suma a la preocupación y desconfianza creciente que hay en la sede nacional de la madrileña calle Génova con la estrategia de la Secretaría General del partido, que lidera María Dolores de Cospedal . Emerge, además, apenas cinco días antes de que se reúna la Junta Directiva Nacional del partido, que concentrará en Madrid a cerca de 600 responsables convocados por el presidente del Gobierno y del PP. Sus simpatizantes y militantes, así como los cargos que sustentan la potente red del poder local que aglutina actualmente el partido de Rajoy piden respuestas a la dirección nacional sobre Luis Bárcenas, ante la avalancha de preguntas que se les viene encima cada día; por parte de los medios de comunicación, pero también de la gente a la que se cruzan por la calle o se encuentran en un bar.

Los argumentarios que la dirección nacional del PP traslada a sus filas son ajenos al día a día de la calle

Las quejas de quienes han abandonado el partido están justificadas, según varios de sus compañeros llevan admitiendo en voz baja desde hace semanas: los mensajes o argumentarios que la calle Génova distribuye entre sus filas para unificar el discurso -cada vez con menor frecuencia- constituyen apenas generalidades y son ajenos a las cuestiones que plantean los ciudadanos , que tienen en la crisis económica, el desempleo y la corrupción sus principales preocupaciones, según la última encuesta del CIS. “Los ciudadanos siguen demostrando mayor sentido de la responsabilidad que el PSOE” (7 de febrero), “El afán reformista del Gobierno se mantiene” (12 de febrero), “España cumple sus compromisos” (20 de febrero), “España cumple y gana confianza” (28 de febrero), “El compromiso del Gobierno es avanzar en la credibilidad de las cuentas públicas” (6 de marzo), “El Gobierno lidera una nueva etapa de regeneración democrática en España” (14 de marzo) o “Los ciudadanos tienen un servicio de transporte moderno, accesible y eficaz” (26 de marzo) son algunas de las conclusiones que encabezan los mensajes que el PP ha trasladado a todos sus miembros para responder a los medios y a la calle durante febrero y marzo. El ex tesorero del PP carece de sitio en cualquier argumentario o mensaje, al igual que en la voz de los conservadores más representativos, como si él y los graves problemas que está causando al partido no existieran.

La Junta Directiva Nacional del miércoles debería suponer el principio de una nueva estrategia de comunicación e información sobre el caso Bárcenas y, en general, sobre la corrupción y el comportamiento del PP ante ésta, apuntan en el partido. Lo hacen, además, con encuestas en la mano que muestran la insatisfacción y falta de credibilidad abrumadora de los propios militantes y simpatizantes del PP en su dirección nacional. Asumen que Rajoy abordará el tema de la corrupción el 3 de abril , porque con tantos responsables conservadores presentes es prácticamente imposible abstraerse del asunto que condiciona ya su día a día. Ahora falta comprobar si el presidente del Gobierno va de frente o de perfil, su movimiento favorito.

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