Rebelión europea contra el Diktat alemán.-Un nuevo partido euroescéptico inquieta a la canciller Merkel.- Un ballo in maschera.- Que se vayan ellos!

 

Iniciativa Debate Público

De euro-narcotizados a euro-indignados

Por A. Lozano / De Verdad Digital

El futuro de los países del Sur esta sellado por Bruselas: “no hay alternativa a la austeridad. Los ajustes serán los mismos gobierne el partido que gobierne”. Con estos mimbres, no es extraño que mientras en 2007 dos de cada tres españoles decía confiar en la UE, en el último eurobarómetro sean el 72% los que desconfían de ella. Todo un síntoma de cómo amplias capas de la población tienen cada vez más conciencia de la intervención y el saqueo dictados por el FMI y Berlín.

La perspectiva la resumía un asesor de Merkel: “a España le esperan 10 años más de austeridad” y una rebaja de salarios e ingresos del 30%. ¿Puede entonces extrañarle a alguien que en apenas dos años la confianza en Bruselas se haya desplomado entre los españoles? ¿O que el 61% señale a Alemania como principal responsable de la intervención y el saqueo?

El espejo roto

El eurobarómetro certifica que el 60% de los españoles tienen en la actualidad una imagen negativa de Europa, un 72% desconfía de la UE y un 61% considera a Merkel como responsable directa. Unos resultados que reflejan la evolución de una población que ha pasado de estar euro-narcotizada a euro-indignada.

Durante años, la sociedad española ha sido “narcotizada” con un euro-entusiasmo acrítico que ocultaba el verdadero carácter de esta Unión Europea. Ahora Merkel lo ha desvelado por completo. En todo este tiempo, PP y PSOE, respaldados por los medios de comunicación, han abonado una política a la que podríamos calificar como de “actos de fe”. Y que, básicamente, consiste en aceptar cuestiones de vital importancia para la vida del país como un dogma incontestable, sin ningún tipo de debate ni balance de sus ventajas e inconvenientes. Es lo que el profesor Gustavo Bueno calificó de “papanatismo europeísta”, según el cual todo lo que venía de Europa era, por definición, bueno, avanzado y progresista. Mientras que todo lo que existía en España era, por contra, y también por definición, malo, atrasado y perjudicial.

A lo largo de más de 25 años se ha conducido a la sociedad española a aceptar pacientemente, con la promesa de que todo sería para un futuro mejor, desde la destrucción del tejido productivo hasta el endeudamiento masivo con los grandes bancos alemanes y franceses. Al llegar la crisis, y con ella la evidencia de que estamos en manos de una gran potencia que domina la UE y cuyos dictados producen un deterioro brutal del nivel de vida de la población, el espejo se ha roto. Y de la idílica y falsa visión de una unión entre socios iguales empieza a surgir el verdadero rostro de una Europa alemana.

Hundir a Europa para rescatar a Alemania

Si uno quiere saber lo que pasa en la iglesia, tiene que dirigirse al Vaticano. Si uno quiere saber lo que pasa en Europa, tiene que prestar oídos a lo que se dice en Berlín. Uno de los máximos asesores de Merkel, Peter Bofinger, expresó con exactitud la raíz del asunto: “los rescates no son, ante todo, para los países con problemas, sino para nuestros propios bancos, que tienen grandes cantidades de préstamos concedidos allí”.

Desde la instauración del euro, los bancos alemanes fueron los principales financiadores y beneficiarios de la burbuja inmobiliaria española. Entre 2000 y 2009, los bancos alemanes prestaron a los bancos de los países despectivamente llamados PIIGS (es decir, cerdos en inglés, a saber Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) 704.000 millones de euros. Por su parte, sólo dos bancos franceses prestaron otros 477.000 millones.

La estafa de los derivados financieros de Wall Street provocó enormes pérdidas y agujeros a la banca franco-alemana. Para reponerlos, entre 2008 y 2010, los bancos alemanes habían repatriado ya más de medio billón de euros, dejando atrapados a los bancos de los países periféricos en una trampa mortal. Estos se habían endeudado con los bancos alemanes o franceses en cantidades ingentes que debían devolver en el corto plazo, pero gran parte de ese dinero lo habían dedicado a financiar hipotecas cuyo dinero tiene que devolverse a largo plazo.

Esa masiva repatriación de capitales es la que está en el origen de que, primero Zapatero y después Rajoy, hayan inyectado enormes cantidades de dinero público para transformar la deuda privada de los bancos españoles con la banca alemana o francesa en una gigantesca deuda pública. Como consecuencia, la deuda y el déficit público español se dispararon. Y entonces desde Berlín se dictaron drásticas medidas de rebajas de salarios y pensiones y recortes sociales. ¿Por sadismo? No, simplemente porque a sus bancos les quedan otros 400.000 millones de euros por cobrar a la banca española.

Al intervenir un país, Berlín y el FMI no tienen otro objetivo que rescatar a sus bancos. Asegurarse, mediante el control político y económico que el Estado, es decir, los contribuyentes, todos nosotros, nos haremos cargo de pagar hasta el último euro de esa deuda, a costa de nuestros salarios y pensiones, de nuestra salud y la educación de nuestros hijos. Ese es el centro oculto, el objetivo no declarado de cualquiera de los “rescates” ejecutados hasta la fecha, incluido el de España aunque haya sido parcial. Es la estrategia de hundir al sur de Europa para rescatar a Alemania y sus bancos.

Con un diseño impuesto por la hegemonía alemana y al servicio de sus intereses, la moneda única está irremediablemente condenada a transmitir turbulencias constantes a los eslabones más débiles de la cadena de la que forman parte los diferentes países que la usan. Es posible que sea cada día más fuerte en relación con otras monedas, pero sólo a base de fortalecer el centro de gravedad (es decir, de poder) político y económico a base de absorber de forma permanentemente los recursos y la riqueza de la periferia.

“Alemania es la gran beneficiada de la Unión Monetaria”

Para Juan Francisco Martín Seco – subsecretario de Hacienda en el primer gobierno de Felipe González y autor del libro recientemente publicado Contra el euro. Historia de una ratonera–, “Alemania y los países del norte son los beneficiarios de la Unión Monetaria”.

Economista opuesto a las doctrinas neoliberales dominantes en el stablishment académico, recuerda en una entrevista concedida a nuestra revista Chispas que ya advirtió, cuando se firmó el Tratado de Maastricht, “que era un proyecto totalmente cojo y que iba a tener muchos problemas, como así ha sido”. La política seguida por el BCE –“una institución no democrática que además es irresponsable políticamente”– desde la instauración del euro ha provocado que al “mantener el tipo de cambio fijo les hace a ellos [Alemania y los países del norte] mucho más competitivos, y eso destruye empleo y riqueza en el resto de países, y crea empleo y riqueza en sus propios países”.

Para ilustrarlo recurre al ejemplo de lo que le ocurrió a América Latina: “los países iberoamericanos se habían endeudado en una divisa que no era la suya, y quedaban presos de lo que llamaban mercados, que se concretaba en el FMI y que les prestaba en unas condiciones durísimas, precisamente para salvar a los propios acreedores”. Esto es lo que se está repitiendo ahora en Europa entre Alemania y los países periféricos. Por eso, afirma, la Troikano se limita a decir que hay que reducir el déficit público, sino que para hacerlo hay que recortar las pensiones”.

Merkel, ¿dónde está nuestro dinero?

Los datos del eurobarómetro muestran cómo un número creciente de españoles empiezan a pensar, como nuestras publicaciones venimos denunciando desde 1986, el carácter de una UE bajo hegemonía alemana y las nefastas consecuencias de vivir sometidos a sus dictados.

El ingreso de España en la UE trajo consigo la destrucción de una parte sustancial de nuestro tejido productivo, la ocupación intensiva de nuestro mercado por las multinacionales europeas y la aceptación de unas cuotas de producción por debajo de nuestras necesidades nacionales. La clase política española, bajo directrices precisas de la oligarquía financiera, aceptó eliminar o vender todos aquellos sectores industriales en los que nuestro país podía competir y ser un rival para los grandes monopolios europeos, a cambio de reservarse para si el control del sistema bancario, la grandes constructoras, el sector energético y poco más.

Como consecuencia, las reconversiones en la siderurgia, la minería o la construcción naval se llevaron por delante más de 200.000 empleos industriales directos –y hasta un millón indirectos–, arrasando comarcas enteras. Las mejores empresas de la industria automovilística pasaron directamente a manos de grandes multinacionales, llegando hasta extremos como vender SEAT por una peseta a Volkswagen. En la construcción naval pasamos de ser la tercera potencia mundial a tener una cuota de mercado insignificante. Miles de vacas tuvieron que ser sacrificadas y otros tantos barcos desguazados para satisfacer las cuotas de producción impuestas por Bruselas.

15 años después, la instauración de una moneda única lastró nuestra competitividad, disparando el déficit de la balanza de pagos y forzándonos a un gigantesco endeudamiento. Como en un espejo invertido, el déficit exterior de la economía española creció en la misma proporción en que aumentaba el superávit alemán. Desde que formamos parte de esta Europa alemana, nuestra economía ha ido perdiendo tanto su capital propio como las principales empresas y canales de distribución que forman el esqueleto en que se sostiene cualquier economía nacional.

“Ha llegado el momento de gritarle a Merkel: ¿Dónde está nuestro dinero? ¡Devuélvannos nuestro dinero!” Como dice el catedrático de Economía Juan Torres, “prácticamente han dejado de ser intereses españoles los que predominan en la inmensa mayoría de los sectores económicos y apenas si quedan empresas que decidan y actúen fortaleciendo nuestra demanda nacional o el mercado interno”.

El timo de los fondos

Muchos arguyen que, a cambio, España ha recibido muchos recursos de Europa en forma de fondos estructurales y de cohesión. Pero hay que hacer bien las cuentas y comprobar que es lo que hemos entregado por ellos. Entre 1988 y 2004, los fondos estructurales y de cohesión llegados a España desde Bruselas sumaron un total de 90.000 euros. Pero en ese mismo período, la balanza comercial de nuestro país con Alemania y Francia arrojó un déficit conjunto de 150.000 millones de euros.

Pero además, a ello hay que sumar que, como reconoció en 2005 el entonces ministro español de Exteriores Miguel Ángel Moratinos, citando informes de la propia Comisión Europea, “hasta el 40% de los fondos europeos que llegan a España terminan en las empresas de los países contribuyentes netos, con Alemania y Francia a la cabeza, a través de las infraestructuras que realizan en España”.

Ateniéndonos pues sólo a las cifras oficiales, la resultante final es que por cada euro invertido desde Bruselas en España, los grandes monopolios y multinacionales europeas han obtenido un retorno de cuatro euros. ¡Un 400 % de ganancia! Y además, mientras que los fondos desaparecerán en 2020, su ocupación del mercado español es permanente. Han venido para quedarse. Mientras la economía española se ha visto cada vez más lastrada y dependiente de las potencias europeas, sus banqueros y grandes empresarios han ocupado el suculento mercado español.

A principios de los años 80, Margaret Thatcher se presentó en una cumbre gritándoles a los burócratas de Bruselas “¿Dónde está mi dinero? ¡Devuélvanme mi dinero!” Gracias a ella, la vieja y resabiada burguesía inglesa consiguió acceder a todas las ventajas del Mercado Común, sin compartir apenas ninguno de sus inconvenientes. El pueblo español, evidentemente, nada tiene que ver con la burguesía inglesa. Pero como Thatcher, muchos consideran que ha llegado el momento de gritarle a Merkel: ¿Dónde está nuestro dinero? ¡Devuélvannos nuestro dinero! Porque, en contra de lo que engañosamente quieren hacernos creer, no somos nosotros, el 90% del pueblo español, los que hemos vivido de su dinero, sino que son ellos, los banqueros y grandes empresarios alemanes, franceses y norteamericanos los que han vivido de apropiarse el nuestro.

Esta es la certera conclusión que, de acuerdo con los datos del eurobarómetro, cada vez empieza a sacar más gente: que a mayor dependencia del imperialismo, mayor es el saqueo al que nos someten.

“El gobierno actúa como un súbdito de Alemania”

Esto es como la continuación de una novela ya escrita, una posición del gobierno súbdito a las presiones alemanas. No hacen frente a la crisis y se supeditan a cualquier cosa que nos pidan desde fuera. Lo único que hay es un “sí señor, mande usted”, y así no sabemos qué es lo que nos pueden pedir mañana. Es un nuevo orden mundial y una crisis que no es crisis. Y lo peor es que nos quieren hacer creer que es un problema interno que se les escapa como agua entre los dedos. Todo por no hacer frente a estas imposiciones que vienen desde fuera.”

Iaofl@utas de Barcelona (entrevista a De Verdad. 21-2-2013)

¡Abajo el gobierno de la Troika!

La intervención de la Troika en Portugal empezó en 2009, y no fue la primera vez que el FMI entraba en Portugal, poniendo “reglas” y “rescatando” dinero. Actualmente esta intervención se ha vuelto mucho más violenta (…)

El homicidio premeditado de un pueblo fue planeado en reuniones del gobierno y la Troika (…) El dinero que entra de los “préstamos” de la Troika es canalizado directamente hasta la banca para pagar los intereses de la deuda. De los 78 mil millones de euros de préstamo, 12 mil millones fueron para “rescatar” a la banca, 45 mil millones para pagar los intereses de la deuda, y los restantes 31 mil millones no fueron aún transferidos… y la deuda ¡no para de subir!

Los responsables principales deben empezar a emerger, y al final vamos a atacar el corazón de la bestia: la UE, el FMI, y el BCE.

Paulo Raposo. Que se Lixe a Troika (Entrevista en la revista Chispas. Octubre 2012)

Estar en la eurozona no puede significar sacrificar al pueblo

No vamos a tolerar que el crecimiento de Alemania o Francia se haga a costa de la supervivencia de Grecia u otros pueblos, como España. Estar en la eurozona no puede significar sacrificar al pueblo, que la gente se muera de hambre (…)

Pedimos una auditoría internacional de la deuda (…), que nadie sabe cómo se formó o qué se está pagando. También debe haber una investigación política: ¿se gastó en lo que se dijo? Sabemos, por ejemplo, que la empresa alemana Siemens logró contratos en Grecia pagando un sobreprecio porque sobornó a los políticos. Todo tiene que ser investigado (…)

Sofía Sakorafa, diputada de Syriza (Entrevista reproducida en De Verdad Digital. 16-5-2012)

Fuente: http://www.deverdaddigital.com/pagArticle.php?idA=15365

Rebelión europea contra el Diktat alemán

Un nuevo partido euroescéptico inquieta a la canciller Merkel

Posted: 19 Mar 2013 09:40 AM PDT

Iniciativa Debate Público

Ingo Niebel / Gara

Es muy posible que los institutos de encuestas en Alemania tengan que incluir en sus futuros sondeos a una nueva formación política autodenominada Alternativa para Alemania. A mediados de abril este grupo quiere constituirse como partido político para poder concurrir a las elecciones generales del 22 de setiembre. En un principio, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel y su socio, el Partido Liberaldemocrático (FDP) de Philipp Rösler, optaron por ignorar a la nueva organización pero ahora, cuando se anuncia otra grave crisis en la zona euro, el bipartito ha cambiado de táctica. Esta vez no se trata de una agrupación que, como ocurrió con el Partido Pirata, reúne a votantes de un espectro opuesto a los dos partidos de Gobierno, sino que justamente surge de los sectores burgueses muy próximos a CDU y FDP.

En estos momentos, el partido de Merkel es la primera fuerza política en Alemania y obtendría ahora unos 40 puntos. El FDP de Rösler se halla en el límite del 5%, más bien por debajo, lo cual significaría que no volvería al Bundestag. El Partido Socialdemócrata (SPD) se mueve, según las encuestas, entre el 25% y 28%; su socio preferido, los Verdes ecologistas, en torno al 15%. El panorama augura un empate técnico, por ahora, porque los dos partidos de la oposición no quieren formar un tripartito con el socialista Die Linke (La Izquierda), cotizado con entre 6 y 8 puntos. El denominador común de CDU y FDP, SPD y Verdes es que, salvo en algunos matices, han respaldado la política de «rescate del euro» de la canciller Merkel.

La CDU y el FDP han coincidido especialmente en hacer caso omiso a los intereses de una parte importante de sus respectivos electorados que, por diferentes razones se ha opuesto a las ayudas financieras brindadas a Grecia y la creación de los diferentes mecanismos del denominado rescate. Con la arrogancia que caracteriza a la dominante clase política en Berlín, los temores de sus votantes fueron minimizados cuando no abiertamente despreciados.

En un principio, los «euroescépticos» decidieron emprender la vía judicial para frenar la política de Merkel y de su ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble, dirigiéndose en varias ocasiones a la Corte Constitucional. Sin embargo, los máximos jueces solo podían definir jurídicamente el rumbo político, pero no estaba en su poder frenarlo, tal y como lo hubieran querido los demandantes.

Estos, al final, se decidieron por reunir a 200 catedráticos de economía que, en una carta abierta a la jefa de Gobierno, expresaron su disconformidad con la política económica. Merkel, como respuesta, pasó por encima de los argumentos esgrimidos por los expertos, realizando su propia agenda, decretando más de una vez que no había alternativa hacia su política. Su soberbia puede suponer al final un error estratégico.

Cuando la pasada semana la Alternativa para Alemania se presentó a la opinión pública asistieron de golpe unas 1.200 personas a su primer evento. El diario conservador «Frankfurter Allgemeine Zeitung», el buque insignia del gran capital, constató que el nuevo partido es expresión de «una burguesía descontenta». En el programa de Alternativa consta lo siguiente: «La crisis europea de endeudamiento y financiera ha convencido a muchas personas de que los partidos tradicionales no son capaces o no tienen la voluntad de hacer una política sostenible, transparente, próxima al ciudadano, conforme al estado de Derecho y democrática». «Términos procedentes del cajón del movimiento alternativo de los últimos 30 años», diagnosticó el también conservador «Die Welt» de forma positiva, haciendo alusión a las palabras claves que caracterizaron al Partido Verde de hace tres décadas, el que entonces se presentó como una alternativa al SPD, FDP y a la propia CDU.

Que ahora Alternativa para Alemania surja desde la derecha democrática no sorprende porque ya durante las protestas contra la polémica ampliación de la estación central de Stuttgart se vio que el grueso de los manifestantes no pertenecían a los «sospechosos de siempre» sino que eran ciudadanos de la burguesía que pensaban que con argumentos y practicando el derecho a manifestarse podían evitar un muy caro error arquitectónico. Pero la política recurrió a la fuerza policial para realizar su proyecto. Recientemente, los responsables tuvieron que reconocer que los gastos se habían disparado de tal manera que si lo hubieran sabido antes tal vez no habrían seguido adelante. Con ello dieron la razón a los manifestantes. Algo parecido ha ocurrido con el supuesto «rescate del euro».

Alternativa para Alemania aboga por «una salida controlada» de determinados países de la zona euro. Al mismo tiempo, se desmarca de posiciones ultraderechistas. Por el eco social y mediático se ha ganado ahora la atención de la CDU. El jefe de su grupo parlamentario, Volker Kauder, le echó en cara que «Alemania necesita a Europa. Eso es algo que ignora Alternativa para Alemania», a la que tachó de ser «el miedo institucionalizado ante el futuro»

Ahora el «partido de los catedráticos», tal y como lo definen algunos medios, tiene que ganarse la confianza del electorado ya que los votantes priorizan ante todo la competencia antes que las siglas y el candidato de un partido.

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130319/393326/es/Un-nuevo-partido-euroesceptico-inquieta-canciller-Merkel

Un nuevo partido euroescéptico inquieta a la canciller Merkel

Un ballo in maschera

Posted: 19 Mar 2013 06:30 AM PDT

Iniciativa Debate Público

Paco Bello | Iniciativa Debate | 19/03/2013

En plena fiesta de gala, mientras los invitados aumentaban el ritmo al son del Danubio Azul, y los vestidos tomaban cuerpo en los giros de este sincrónico y catártico ritual con reminiscencias sufíes, a alguien se le ocurrió lanzar un hermoso corte de carne sanguinolenta al centro del salón. De repente, no se sabe bien si por el propio estado alterado de consciencia de los partícipes, o por puro instinto depredador; han saltado por el aire las pelucas, la vergüenza, y hasta la humanidad, con tal de hacerse con el suculento botín.

Con todo, y pese a la incomodidad que produce, qué interesante es leer y escuchar lo que se está diciendo, y qué aleccionador resulta asistir a este espectáculo nudista. Porque aquí no se libra nadie y una vez perdido el pudor, es más sencillo señalar y destacar los defectos que quedaban ocultos.

Ahora resulta que el expolio ordenado por el BCE, Bruselas, Merkel, el gobierno local de turno, o mejor, por los magnates acreedores de unas deudas contraídas con la mayor de las irresponsabilidades (pero visto está que con el menor de los riesgos), es comparable con medidas que en nada se parecen a aquellas con las que se quiere igualar, y aún con agravio comparativo.

¡Comunistas! ¡Rojos! ¿Cómo se atreven a robar al rico para dárselo al …? ¿A quién? ¡Ah, espera! Que no, que estos nunca roban al poderoso. Que roban a unos cuantos ahorradores, porque ningún rico de verdad suele tener su dinero en depósitos. Y que a los damnificados tampoco se les requisa el dinero para ayudar a los pobres, ni para sostener servicios sociales. Ni se paralizan las cuentas para evitar que los acaudalados impositores transfieran sus capitales, ni se hace para librarse de los dictados de demenciales instituciones cleptonómicas. Que no, que no: que se hace para que unos ladrones multimillonarios cobren con intereses aquello que sabían que no debían prestar.

Es muy llamativo que se incida tan poco en la finalidad de esta medida tan medida. Y lo es todavía más que no se diga lo injusto que resulta que se aplique sobre clientes (depositantes o no), de cualquier entidad, tuviera esta o no deudas, y no sobre los accionistas y bonistas de las empresas responsables de la deuda.

Es el colmo de la desfachatez y la hipocresía que esta barbaridad se quiera vender desde los medios de incomunicación como una actuación de estilo soviético, cuando es la linga de la plenitud evolutiva del sistema capitalista. Ya no hay reparos: robar a los pobres para dárselo a los ricos, y desde no se sabe dónde, aunque desde Bruselas se insista en que se debe hacer, pero sin posible respuesta.

Dicho esto, también resulta muy triste que ciertos elementos que son de la envidia y no de la izquierda, se sientan felizmente confundidos con lo que está ocurriendo, y no sepan para dónde tirar con sus críticas. La justicia debe ser justa para mí y para mi casero (que ya decidiremos entre todos si es justo que lo sea).

Una medida así no se hubiera entendido sin aprobación por consenso popular, siquiera para evitar todos los recortes en prestaciones, derechos y servicios que se han producido en estos últimos cinco años, máxime cuando se pueden aplicar medidas fiscales mucho más justas y progresivas, que incluyan además los rendimientos de capital y patrimonio. Por esto mismo, para qué decir nada cuando su finalidad es simple y llanamente hacer más ricos a ladrones y delincuentes de la forma más directa y descarada.

Ahora lo que habría que preguntarse muy seriamente es cómo es posible que sean tan atrevidos al tomar este tipo de decisiones, y qué pretensiones tiene una gente que no suele dar puntada sin hilo. ¿Ya no les importa su imagen? ¿Ha dejado de ser vital contar con cierta opinión pública al menos guardando una estética ambigua? ¿Quieren simplemente decirnos quién manda? ¿O simplemente quieren asegurarse el cobro antes de tomar otro tipo de medidas?

¿Qué se está cociendo? ¿Por qué ha acabado el baile?

Un ballo in maschera

Que se vayan ellos!

Posted: 19 Mar 2013 02:45 AM PDT

Iniciativa Debate Público

Tomás Muñoz / Diagonal

“Si acabas una carrera aquí tienes tres salidas: por tierra, mar y aire”. Este mensaje, escrito sobre un cartón y exhibido en una de las primeras manifestaciones del 15M, resume perfectamente el sentir de muchos de los titulados universitarios que se han cansado de no encontrar trabajo, mucho menos uno acorde a su cualificación, dentro de las fronteras del Estado español. Las estadísticas de desempleo juvenil de este segmento son contundentes. Actualmente, 374.600 jóvenes (de hasta 29 años) con formación superior se encuentran en paro. En 2008, los jóvenes en esta misma situación eran 178.200. Y no ha crecido la población en la misma proporción.

¿Estudiamos por encima de nuestras posibilidades? Para Ignacio Álvarez, economista de Econonuestra, no es así. “El problema no es que la gente estudie demasiado y que los jóvenes accedan a titulaciones universitarias, el problema es la estructura productiva que ha tenido en las últimas dos décadas nuestra economía, que demandaba empleos de muy baja cualificación y bajos salarios durante ese periodo”. Incluso para empleos para los que no era necesaria cualificación, accedía antes quien mayor cualificación tuviera, resume Álvarez, “como el acceso se privilegiaba, a mayor educación, mayor acceso”.

El 91% del empleo destruido en los últimos cuatro años ha sido de puestos de trabajo que ocupaban menores de 35 años, tal y como publica la Encuesta de Población Activa (EPA). El 57,6% de los menores de 25 años que busca empleo no lo encuentra, algo que sigue suponiendo el dato de paro juvenil más alto de la UE, según Eurostat. Además, de los que tienen trabajo en esta franja de edad, un 61,7% tiene un contrato temporal.

Tradicionalmente el desempleo juvenil ha sido superior al desempleo total. Para Ignacio Álvarez, “es una cuestión estructural, que tiene que ver con el tipo de modelo productivo y con la realidad demográfica”, aunque matiza que “hay un componente normativo legal que ha hecho que eso se acentúe con los años”.

No obstante, lo que sí es una novedad respecto a la serie histórica es que la población joven se está viendo afectada por el desempleo de larga duración, ya que un 40% de los jóvenes parados en 2012 se encuentran en esta situación. La incapacidad de este grupo para lograr la independencia económica debido a la inestabilidad contractual y los bajos salarios ha profundizado la desigualdad y la pobreza. El 38% de los 11,6 millones de personas en situación de pobreza o en riesgo de caer en ella tiene entre 18 y 35 años, según datos de la Red contra la Pobreza y la Exclusión Social.

Planes de empleo

Con este panorama, el 28 de febrero, los 27 ministros europeos de Trabajo establecieron el “acuerdo político” de fijar para el próximo año la garantía de que cualquier menor de 25 años reciba una oferta de empleo “de buena calidad”, un aprendizaje o prácticas que le permitan incorporarse al mercado laboral a los cuatro meses de haber abandonado el sistema educativo o haber dejado su anterior puesto. Se trata de una recomendación y no un acuerdo vinculante, lo que no ha impedido a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, afirmar que tenemos “los deberes hechos” para aplicar la “garantía juvenil”, gracias a la recientemente aprobada Estrategia de Emprendimiento y Empleo.

Esta medida, aprobada vía Real Decreto el 22 de febrero, se centra en bonificar las cuotas de la Seguridad Social a las empresas que contraten menores de 30 años sin experiencia laboral previa bajo la fórmula del contrato a tiempo parcial con vinculación a la formación. El Gobierno se comprometió a destinar 3.500 millones de euros en los próximos cuatro años (un 30% de esa cantidad procederá del Fondo Social Europeo), de los cuales hasta la fecha sólo están presupuestados 1.750 millones.

Para Adoración Guamán, profesora de Derecho en la Universidad de Valencia, esta batería de reformas “nos lleva a una situación en la que una persona cuando cumple los 16 años puede entrar en una dinámica de encadenamiento contractual que le lleve hasta los 30 enganchando contrato formativo tras contrato formativo y después incluso contrato en prácticas”, lo cual supone una precariedad continua, ya que, como explica Guamán, “los contratos de formación y aprendizaje tienen un salario menor que el fijado por convenio porque su jornada tiene una parte que se dedica a la formación y otra al trabajo efectivo en la empresa, y esta formación puede impartirse allí, por lo que es difícilmente controlable que sean horas de formación y no de trabajo”.

En los contratos en prácticas, para los que se requiere haber alcanzado alguna titulación, universitaria o no, se permite que ese título sea haya obtenido por el contrato anterior de formación y aprendizaje, es decir, “se elimina el ámbito de tiempo entre tu finalización de los estudios que daba derecho al contrato en prácticas, lo que quiere decir que mientras seas menor de 30 años podrán decir que estás poniendo en práctica estudios adquiridos”, explica Guamán. Hasta los 30 es posible ser contratado como becario aunque se termine la carrera a los 21 o el módulo a los 18.

Para Ignacio Álvarez, el problema del desempleo no reside en el marco legal, sino en el modelo productivo.Hay una ausencia total de propuestas en este terreno, y por la vía de las políticas de ajuste se refuerza un modelo productivo basado en la baja cualificación, los bajos salarios. Es lo que el Gobierno actual pretende, que la economía se siga especializando fundamentalmente en turismo y hostelería”.

El plan de empleo, según Guamán, va “en la línea de volver a la máxima de que cualquier empleo, en cualquier condición, es mejor que un no empleo. Repetimos errores del pasado, que nos han llevado a que el desempleo juvenil sea estructural, y la temporalidad también”. El presidente de la Comisión de Economía y Política Financiera de la CEOE, José Luis Feito, dejó claro este concepto al afirmar, ahora hace un año, que un parado debe aceptar cualquier trabajo, aunque sea en Laponia. El ministro de Educación, José Ignacio Wert, también se pronunció en este sentido al afirmar el pasado verano que la fuga de cerebros no es algo negativo.

“Que se vayan ellos”

Marina del Corral, secretaria general de Inmigración y Emigración, dijo que la emigración de jóvenes españoles no se debe sólo a la crisis que acosa al país, sino, por qué no decirlo, al impulso aventurero de la juventud”.

Ignacio Álvarez no cree que “el espíritu aventurero de los jóvenes se haya desarrollado de la noche a la mañana con la llegada de la crisis, sino que asistimos fundamentalmente a una migración de carácter económico”. Amparo González, investigadora del CSIC en el Instituto de Economía, Geografía y Demografía, cree que es una pérdida “si se trata de la población joven en las edades más productivas, como todo apunta, por su edad y por la expansión que el acceso a la educación ha tenido en las últimas décadas. No es muy arriesgado decir que se trata de gente más formada que la que se queda, que hemos invertido más en ella y en principio deberían ser más productivos si hubiera correspondencia entre los estudios y la productividad”.

González no se atreve a dar una cifra exacta de los que han salido, ya que, explica, muchos migrantes no se dan de alta hasta que no necesitan hacer algún trámite. La falta de fuentes fiables provoca que cada uno diga las cifras que quiere, pero lo más importante no es la cifra, que nunca se va a poder medir exactamente. Sabemos seguro que 220.000 personas se han marchado, es un mínimo, pero no sabemos exactamente cuántos”.

Los jóvenes de entre 18 y 25 son los que en números absolutos se marchan más, pero, según Amparo González, también era así antes de la crisis: “Durante este periodo, los que más han incrementado su salida respecto a su peso poblacional son los mayores de 30 y 35 años, adultos jóvenes, gente que ya había terminado su periodo de formación, que ya había trabajado un tiempo pero que ve que se le pasa la vida y que las opciones que tiene aquí no le permiten estabilizarse, formar una familia, tener un sueldo digno. Esta es la gente, fijándonos en el perfil de la edad, que está saliendo más durante la crisis”.

El imaginario televisivo también ha contribuido a forjar una imagen de la emigración un tanto idealizada. Programas como Madrileños por el Mundo muestran a personas que han tenido suerte en su emigración y que viven con comodidades. Sin embargo, Ignacio Martín, de Ju­ven­tud Sin Futuro, cree que el mayor problema es que la realidad al emigrar nos angustia, pues descubrimos que el modelo precariedad-desempleo no es exclusivo de aquí y que el empleo fuera de nuestro país no es ese empleo soñado y exótico, sino que en muchos casos es el trabajo triste al que podemos optar en el mejor de los casos en casa, pero desarraigados. Hacer la maleta con prisas para trabajar como mano de obra no cualificada y barata no es lo que nadie ha soñado nunca”, apostilla.

#NoNosVamos NosEchan

El 26 de febrero, Juventud Sin Futuro lanzaba a las redes la web www.nonosvamosnosechan.net, un portal pensado para visibilizar las historias de jóvenes que han tenido que migrar por razones económicas o piensan hacerlo. El primer día, tras conseguir situar el hashtag #NosEstánEchando como trending topic mundial, es decir, como el tema más comentado de Twitter, la página, con un mapa del mundo interactivo en el que cada historia personal de emigración se marca con una chincheta, recibió más de 4.000 casos personales de emigrantes.

La finalidad de la campaña es humanizar y visibilizar estos casos, además de poner en contacto y “tejer vínculos entre las personas que se encuentran viviendo la precariedad en el exilio y que buscan la manera de luchar conjuntamente por cambiar su situación, construyendo juntas iniciativas contra la precariedad”, según apuntan en la web. Desde el colectivo insisten en seguir denunciando que “este no es país para jóvenes: su austeridad, sus políticas y su crisis nos obligan a irnos, cada día de una forma más evidente”.

Para visibilizar esta problemática, desde Juventud Sin Futuro se ha propuesto el 7 de abril, en el segundo aniversario de la primera manifestación que convocó este colectivo, para salir a la calle bajo el lema “que se vayan ellos. El colectivo convoca manifestación en Madrid y otras ciudades del Estado y están poniendo en contacto a los emigrados para que realicen concentraciones simbólicas delante de las embajadas y consulados para denunciar que “estamos cansadas de que nos roben el futuro”.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/panorama/mas-de-200000-jovenes-convertidos-en-exiliados-economicos.html

Que se vayan ellos!

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