Sobre el refrán.

 

Me he decidido a escribir sobre el refrán, y pondré los refranes que encuentre. Lo tomaré con calma pero con interés. Y digo la palabra refrán y no alguna palabra sinónima como adagio, proverbio, aforismo, máxima, sentencia, apotegma, todas ellas derivadas; y todas ellas, quizá, comprensibles y comprendidas con su sujeto , verbo y predicado, y todos los requisitos que la lógica exige el refrán.

Refrán: Es un dicho breve, sentencioso y popular, conocido y y admitido comúnmente.

Por un perro que maté,

Me llamaron mataperros.

Adagio:

Es un dicho breve que encierra un sentido doctrinal encaminado a proporcionar algún consejo para saber conducirse en la vida.

Haz bien

y no cates a quién.

Proverbio:

Es un dicho breve que guarda un cierto significado moral o histórico.

No es por el huevo,

sino por el fuero.

Aforismo:

Es un dicho breve en que se propone como regla de alguna ciencia o arte:

Quien va despacio

va lejos.

Máxima:

Es un dicho breve, que sirve de norma de conducta moral.

Conécete a ti mismo.

Apotegma:

Es un dicho breve, sentencioso y feliz, cuya celebridad viene de haberlo dicho alguna persona ilustre.

El dicho puede ser vulgar o no. Si lo primero, toma el nombre de refrán; si lo segundo, el de adagio y proverbio. En el refrán entra el chiste, la jocosidad, alguna vez la chocarrería, y no pocas el simple sonsonete, en el adagio, la madurez y la gravedad propias de la moral sentenciosa. Y en el proverbio, la naturalidad y la sencillez.

El refrán es considerado como la más sencilla manifestación que del arte popular existe en todos los idiomas, hay que reconocer que dicho nombre no se emplea en Castilla, donde tuvo su origen.

                                                                          CFL

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