“Que se den prisa y se mueran”

 

Internacional | por Paco Bello

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Editorial | El País | 22/01/2013

Taro Aso, ministro japonés de Finanzas, no se anda con medias tintas. El pasado lunes declaró que las personas mayores deben “darse prisa y morir” para aliviar los gastos del Estado en su atención médica. Declaraciones especialmente alarmantes en una sociedad en la que el 25% de la población tiene más de 60 años. El propio Aso tiene 72 años.

El ministro arremetió en una reunión del Consejo Nacional de Seguridad Social contra las tácticas de reanimación y los tratamientos para prolongar de vida, según publica hoyThe Guardian. “Se ven obligados a vivir cuando quieren morir. Yo me despertaría sintiéndome mal si sé que el tratamiento está pagado por el Gobierno”. El ministro nipón no se quedó ahí. Se refirió a los ancianos que ya no pueden alimentarse a sí mismos como “gente de tubo”.

A los pocos días tuvo que rectificar. Reconoció que sus declaraciones habían sido “inadecuadas” en un foro público e insistió en que estaba hablando solo de su preferencia personal. “Es importante que la gente pueda pasar los últimos días de su vida en paz”, sentenció.

No es la primera vez que las declaraciones de este ministro tienen que ser matizadas. Aso, uno de los políticos japoneses más ricos y veteranos, ha cuestionado otras veces el papel del Estado con los mayores. En 2008, cuando era primer ministro, calificó de “chochos” a los pensionistas. En otra ocasión, en una reunión de economistas afirmó: “Veo a gente de 67 años o 68 constantemente ir al médico. ¿Por qué tengo que pagar por las personas que sólo comen y beben y no hacen ningún esfuerzo?”.

Un cuarto de los 128 millones de habitantes de Japón tienen más de 60 años. Es el país más envejecido del mundo y en 50 años este sector de población supondrá el 40% de la población. Esto implica importantes gastos sociales en pensiones y sanidad, que han llevado al Gobierno conservador a aumentar un 10% los impuestos sobre el consumo a pesar de que recortará en los próximos presupuestos, que entran en vigor en abril, esta aportación.

El 40% de los hogares japoneses que reciben asistencia social tiene algún miembro mayor de 65 años, según un informe publicado esta semana. Aumenta el número de mayores que viven solos. En 2010, 4,6 millones de personas mayores vivían solas, y el número de los que murieron en el hogar aumentó un 61% entre 2003 y 2010, según la oficina de bienestar social y de salud pública en Tokio.

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/22/actualidad/1358865219_550162.html

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Es lo que tiene la derecha.

 

Primera Plana | por Paco Bello

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Paco Bello | Iniciativa Debate | 23/01/2013

Sorprende el nivel de sinceridad del ministro de economía del nuevo gobierno (conservador) de Japón. Eso de que los viejos deben morirse para no costar dinero al Estado, feo o no, está anclado en el credo de aquellos que sostienen con sus actos que la economía es más importante que las personas.

Esa muerte (¡desdicha fuerte!), en realidad no la merecen todas las personas, claro. Si les dijeras a esos mismos que lo mantienen, que el primero que debe morir es su padre o su madre, ya no sería lo mismo. Pero se trata de una visión clasista, y esto es mucho más que tener más dinero o poder, porque eso es solo la consecuencia de ser mejores que los demás (algo así como una raza superior). Y ellos saben que lo importante es dedicar toda su vida a medrar (lo de “vivir” es cosa de inadaptados que no aportan nada).

Son… ¿cómo lo diríamos? ¡Ah, sí!, espera: unos malnacidos.

Lo bueno de este personaje nipón es, que se ha atrevido a decirlo. Aquí los partidos de la derecha económica (PP, PSOE, CiU, UPyD, PNV, etc.), no lo dicen, pero lo dejan entrever (la confianza de los mercados, priorizar el pago de la deuda, la competitividad, la educación orientada a la producción, la sacralización del trabajo, etc.), y lo peor de todo es que muchas personas comparten ese criterio. Un criterio que va contra ellos mismos.

Pero ¿qué se puede esperar de un país tan incoherente como este?

Aquí aprueba con nota la monarquía, y eso que ahí la competitividad y la “meritocracia” tienen poco que decir en su método de sucesión machista y por derecho de sangre. Y no computa en esto la ejemplaridad o no de la institución, porque comprendemos que esta gente siempre ha sido así, rarita, diferente, hasta por el color del que dicen tener la sangre. Porque ya puestos, sabemos que a unos les daba por cortar las cabezas de sus esposas, y a otras por exterminar civilizaciones enteras en otros continentes. ¿Qué son frente a lo que hicieron sus antepasados las cabezas de unos elefantes, alguna “maniobrilla” para perpetuarse, o unos pocos negocios turbios, o que al monarca le guste la juerga y mover la colita más que a un yorkshire y a costa del erario público? ¡Viva el Rey! ¿Y de la Reina? ¿Qué se puede decir de la Reina? Es todo un ejemplo de mujer “de verdad”… sufrida, abnegada, y que antepone sus privilegios a su dignidad. Aprended todas de ella, que para eso nos representa como lo que es: la primera dama.

Aquí se vuelve a votar a los curruptos hagan lo que hagan sin que medie una limpieza clara en los partidos ni en sus estructuras y regímenes internos. Porque lo importante no son los hechos, sino el “y tú más” o el “los otros más” (reproches estos siempre circunscritos a las pocas formaciones que ocupan espacio suficiente en televisión hasta crear “fans”).

Aquí se sigue aceptando como normal (y a los hechos me remito), que habiendo un vivero formado por toda la población, los cargos políticos acaben siendo ocupados por descendientes, familiares y amigos de otros que también fueron descendientes, familiares y amigos de las mismas familias (castas). ¿Seguro que no había alguien más capacitado entre 30 millones de personas para la alcaldía de Madrid y la Consellería valenciana que la mujer de un criminal de Estado y el hermano de un delincuente protegido? (es por poner un par de los miles de ejemplos).

Aquí se entregan 11.000 millones de euros anuales a la Santa Madre Iglesia Católica S.A. Que a su vez (y eso que han aumentado un 110% sus aportaciones) dona a Cáritas 5 millones de euros (es como si alguien que cobra 11.000 euros anuales donara 5 euros a obras benéficas. ¡todo un roto para su economía, oiga!). Pero es que, claro está, que mantener a los 16.000 adoctrinadores educativos, castrenses y penitenciarios y todo el emporio de la fe en el paraíso terrenal, sale muy caro.

Aquí la gente sigue bautizando a sus hijos, y celebrando comuniones, bodas, y funerales (previa “donación”) en los templos del becerro de platino. Y aquí se sigue llamando asignatura de religión a impartir doctrina católica (y únicamente católica) en todos los colegios e institutos del Estado (para religión, mejor que impartan esta).

Aquí, a todos esos a los que se les llena la bocaza de “democracia” hasta para dar los buenos días, cuando se les plantea la posibilidad de que el pueblo pueda decidir más allá de un dirigido y condicionado voto para elegir a “sus partidos”, no les duele en prendas espetar un rotundo “no”. Esto en cualquier sociedad no alienada, sería suficiente muestra de hipocresía como para despacharlos con urgencia. Pero el caso es que no es el caso.

Aquí el Estado ingresa anualmente algo más de 500.000 millones de euros (Central, Autonómico, local y Seguridad Social). De ese total, más del 80% proviene de rentas de trabajo, impuestos indirectos y tasas. Sociedades paga poco (aquí prima el concepto Bauhaus pero pervertido), y Patrimonio y Capital se libran de la sangría. Los descastados son exprimidos y los excelsos son agasajados. Lo más divertido es que a excepción de Sanidad, Protección, Pensiones, y Educación (y una pequeña parte de infraestructuras) que son los gastos sensatos desde una perspectiva social, el resto se va para mantener a una numerosísima tropa presuntamente incompetente (son muy competentes para lo suyo), y al pago de una deuda creada en su mayor parte para proteger y mantener o aumentar los imperios de los más acaudalados (y de paso a convertir la deuda privada en deuda pública).

Aquí celebramos que el Estado “coloque” esa deuda en los mercados financieros. ¿Alguien celebraría estar cada día más endeudado? ¡Hurra, he logrado deber mucho más que ayer y a peor interés, pero menos que mañana! Y ya sé lo que dirán algunos… ¡es que hay que pagar los gastos, y con los ingresos no llegamos! Oiga, disculpe: para empezar ¿qué tal si hacemos una auditoría de la deuda? ¿Qué tal si empezamos a recaudar de quien tiene? ¿Qué tal si luchamos contra el fraude fiscal en lugar de establecer amnistías fiscales? ¿Y qué tal si aplicamos impuestos al capital y al patrimonio e impuestos directos realmente progresivos y nos cargamos las sociedades especiales de inversión? ¡No, porque se irían los ricos! ¿Pero oiga, no se ha dado cuenta de que nos da igual que se vayan? ¿Y usted cree que aunque ganaran menos, siempre que siguieran ganando se iban a ir? ¿No le queda claro que lo pagamos todo los pobres? ¿No se da cuenta Ud. Señor o Señora descreíd@, que en España el trabajo lo procuran por encima del 85% entre Pymes, autónomos y sector público? ¿No somos conscientes de que esos que se reúnen con el Rey y el gobierno solo recogen y no aportan más que a índices tan absurdos y ajenos como el P.I.B. Y otros menos insustanciales como la corrupción?

Aquí… aquí pasan muchas cosas, y sí tienen respuesta: hay muy poca mala gente pero es una mala gente que tiene la constancia, el egoísmo y la desafección social suficiente para tomar, mantener y transmitir el poder. Y hay una importante proporción de la población que no tiene la información suficiente (por el motivo que sea), y se deja arrastrar sin mala voluntad (y no puede haberla porque son los propios afectados por sus decisiones), condenando asimismo al resto de los sufridos habitantes de este mundo de Oz.

Aquí no se sabe lo que va a ocurrir, pero sí podemos hablar de lo que ocurre con la esperanza de que logremos algún día matar los vicios, la inercia y la tradición, porque al final todo se reduce a apariencias y estas cada día son más aparentes.

Aquí o allá solo podemos intentar resolver estos problemas de dos maneras: con la violencia de una minoría informada y consciente (y como legítima defensa), pero con incierto desenlace, o con la difusión incansable de la información y la cultura. Y está visto, sin entrar en juicios de valor, que para lo primero no estamos preparados. Esperemos que para lo segundo sí lo estemos algún día.

En cualquier caso, y como ha dicho hoy Montoro: este es un mundo difícil (¡qué cabrón el tío!).

Y por cierto ¿qué es lo que tiene la derecha? Pues mucha cara. Un especial don para el cinismo más profesional, y ni rastro de humanidad real.

Fuentes de interés

http://serviciosweb.meh.es/apps/publicacionpresupuestos/aspx/Consulta_EconomicaDC.aspx?cente=00&ano=2011&nente=TOTAL%20COMUNIDADES

http://www.congreso.es/docu/pge2013/PGE-ROM/doc/L_13_A_2.PDF

http://www.caritas.es/mondonedoferrol/cCaritas_financiacion_tipoFondo.aspx?Id=26

http://blogs.publico.es/shangaylily/2012/04/03/11000-millones-para-la-iglesia/

http://translate.google.com/translate?u=http://www.photius.com/rankings/economy/budget_expenditures_2011_0.html&sl=en&tl=es&ie=UTF-8&oe=UTF-8

http://es.wikipedia.org/wiki/Presupuestos_Generales_del_Estado

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_(nominal)

http://servicioswebbis.meh.es/apps/entidadeslocales/

http://www.observatoriodeladiscapacidad.es/productos/hoja/articulos/20751

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/09/27/economia/1348760941.html

Es lo que tiene la derecha, 5.0 out of 5 based on 1 rating

A veces era domingo… Toni García Arias

A veces era domingo
y llovía.
A veces oscurecía de repente
y las casas encendían sus luces
al fondo de la noche.
En una de aquellas luces
yo te imaginaba;
imaginaba tu habitación
llena de peluches,
tus juegos de cartas con olores,
te imaginaba tendida sobre tu cama
escribiéndome cartas de amor,
dibujando corazones rosados
que contenían mi nombre,
y como la imaginación es perversa
y no sabe de derrotas,
te imaginaba a ti
imaginándome a mí
del mismo modo.
A veces era domingo
y llovía.
Por las noches emitían
un programa de radio
de canciones dedicadas;
“Música y Estrellas”.
Al principio de cada canción,
la locutora leía
las dedicatorias.
Nunca escuché mi nombre.
Y aún así, programa tras programa,
derrota tras derrota,
yo te imaginaba
escribiendo apasionadas cartas de amor
que contenían mi nombre,
y albergaba la esperanza
de que algún día
la locutora
las leyera.
A veces era domingo
y llovía.
A veces el desánimo me hundía
en la más oscura certeza.
Entonces,
miraba desde mi ventana
las luces encendidas que brillaban
al fondo de la noche,
y te imaginaba en tu habitación
llena de peluches,
escribiendo apasionadas cartas de amor
que contenían mi nombre,
y como la imaginación es perversa
y no sabe de años y de derrotas
aún me imagino a mí
imaginándote a ti
del mismo modo.

 Toni García Arias

Lee todo en: Recuerdo – Poemas de Toni García Arias http://www.poemas-del-alma.com/toni-garcia-arias-recuerdo.htm#ixzz2Imr6kDPW