¿Qué se sospechaba del ático de Marbella. de Ignacio González?

 

16 enero 2013 – 18:04

Mucha gente debe de estar perdida sobre el ático que Ignacio González “alquilaba” y ahora resulta que ha comprado su mujer (empleada, por cierto, de la patronal madrileña que dirige Arturo Fernández, cuñado de Díaz Ferrán y máximo aliado del gobierno madrileño). Nadie está explicando claramente qué se sospechaba sobre el ático de Marbella. Y sabiendo qué se sospechaba y lo que dice que sucede Ignacio González cada cual podrá atar los cabos que considere. Sobre todo: si no se sabe qué se sospecha es imposible entender la trascendencia de que Ignacio González diga ahora que en realidad compró el ático en diciembre.

¿QUÉ SE SOSPECHABA? Lo que algunas personas sospechan es lo siguiente. Ignacio González recibe una gran cantidad de dinero negro por lo que sea (decían que de la Gurtel: en Madrid Ignacio González es el centro de suficientes chanchullos como para que la pasta pudiera tener múltiples orígenes). ¿Qué hacer con esa pasta? Meterla en un paraíso fiscal, no tanto por el tipo fiscal sino por la opacidad que garantiza: que nadie sabría nunca quién es el verdadero dueño de la pasta. Así que montamos una empresa fantasma en Delaware, estado de EEUU que hemos aprendido que es tan opcao como Suiza, Islas Caimán, Gibraltar y Génova, 13. Y la empresa, cuyo dueño sería en realidad (según esas sospechas) Ignacio González, compra un inmenso ático de lujo en una urbanización carísima de Marbella que disfrutaría el propio Ignacio González.

¿Cómo encontró Ignacio González una empresa en Delaware que le alquilara un ático en la playa a buen precio? Es fácil encontrar una empresa si la has montado tú. Ignacio González haría la ficción de pagarse a sí mismo un alquiler (es decir: el Ignacio González real haría una transferencia, supongo, al Ignacio González impostado por una empresa de Delaware). ¿Cómo consiguió Ignacio González que le alquilaran el ático a un precio tres veces menor que el del mercado? Cuando uno negocia consigo mismo todo es más fácil.

Así, Ignacio González sería el propietario real del ático de Marbella pero como no podría declarar el origen de la pasta por ser tan turbio como toda su trayectoria política hacía como que pagaba un alquiler que, total, recibía él mismo. Para ello tendría que fijar un alquiler suficientemente alto como para que no resultara obvio pero suficientemente bajo como para que se lo pudiera permitir con su sueldo: aunque fuera irracional cobrar tan poco alquiler, entraba dentro de lo posible; aunque fuera irracional pagar tanto dinero, era menos de lo que gana el presidente. Por eso no podían ser 6.000 euros al mes, más de lo que él gana; y por eso no sería tan raro que dedicara casi la mitad de su sueldo al alquiler de una vivienda que sólo disfrutaría unas semanas al año. Si te gastas una pasta en pagarte a ti mismo no es tanto despilfarro.

Si desde hace meses se viene sospechando un asunto tan turbio (y se ha acusado abiertamente por parte del SUP a Ignacio González de ser el verdadero dueño de ese ático), ¿no sería absolutamente imprudente haberle comprado a la empresa de Delaware el ático que todo el mundo dice que es tuyo? ¿No sería mejor, aunque sólo sea para tu imagen pública, siendo presidente de la Comunidad de Madrid, dejar el piso que todo el mundo señala y comprar otro distinto cuya propiedad sea conocida y transparente para que nadie te acuse de nada? Sí, salvo que no lo estés comprando (que ya lo habías hecho) sino que lo estás poniendo a tu nombre como estrategia de defensa y acaso para que la empresa fantasma de Delaware desaparezca al chascar los dedos. Y salvo que no pensaras hacer público el cambio de titularidad hasta que te has enterado de que pese a que la Fiscalía Anticorrupción archivó el caso y el Ministerio de Interior destituyó a los policías que se atrevieron a investigarlo, un juez de Estepona ha reabierto la investigación.

Puede que las sospechas sean falsas. Puede que en esos mundos en los que se mueve Ignacio González sea fácil conocer empresas de Delaware con áticos de lujo en Marbella para alquilar; y que te lo alquilan a buen precio sin esperar nada a cambio de la rebaja y llegado el momento te lo vendan; puede que Ignacio González no pensara que, si tras acusarle de ser el propietario de un bien, y de negarlo él varias veces, va y se lo compra la cara de gilipollas que se le quedaría a los que defiendan su inocencia (si alguien lo hace aún) sería de las que hacen época.

Puede que Ignacio González sea inocente. Pero para saber por qué es un escándalo que haya puesto el ático a su nombre hay que saber qué se sospecha que pasa en ese ático. Que seguramente no suceda nada de eso, porque si no en la TDT, en la Primera y en RNE le estarían dedicando más tiempo que los 20 segundos que le dan después de informar de que en enero hace frío.

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