El valor geográfico de la vida y la indecencia de los hipócritas

 

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Paco Bello | Iniciativa Debate | 16/12/2012

Se me han revuelto las tripas viendo a Obama llorando por los muertos en la matanza de Newtown. No he podido evitar sentir una rabia inmensa al ver cómo semejante marioneta actuaba ante sus fieles para parecer humano.

¿Habrá quien se trague aún este tipo de pantomimas?

Supongo que sí, porque de lo contrario no perdería su valioso tiempo en ellas. Y esto es lo que lo hace más deprimente.

¿Llorará Obama por los muertos en Palestina, Afganistán, Irak, Libia, y tantos otros lugares víctimas de su país? ¿Llorará Obama por los torturados en Guantánamo? ¿Llora Obama por los homeless de su país? ¿Y por los negros o hispanos que mueren asesinados por miles, todos los meses, en los barrios marginales de sus hollywoodienses ciudades? ¿Y por los desesperados y desahuciados habitantes de los países en ‘quiebra de igualdad’ a causa de sus políticas imperialistas? Yo no lo he visto. Y él tampoco, porque eso no vende.

Se podría decir mucho más, y hablar de este terrible suceso, y de cómo se influye de forma subliminal en la clasificación de la población, o sobre el poder de la industria armamentística de ese territorio en el que ahora finge llorar a sus víctimas. Pero ante este comportamiento todo eso está de más. Me conformo con soltar adrenalina, y pensar muy alto: ¡Maldito cabrón!

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