Simplificando el fraude estadístico en las autonómicas gallegas. (Elecciones. Estadísticas. Fraude Galicia. Manipulación)

 

 

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Paco Bello | Iniciativa Debate | 24/10/2012

Sirva como autocrítica este resumen simplificado, pues parece obvio que para algunos no quedó claro en la noticia original, y en eso también debo tener alguna responsabilidad.

Voy a intentar aclarar los números, porcentajes e intencionalidad en el uso torticero de los datos por parte de los medios de comunicación, y el propio gobierno. Porque es indudable que a muchos nos quedó una amarga sensación tras los comicios que no se corresponde con lo que en realidad sucedió que, repito, si bien no es una revolución, sí es muy significativo, y eso que parecía por lo que nos decían que todo seguía igual o peor.

Esto no lo hago por las protestas de los hooligans del PPSOE incapaces de aceptar la realidad y más preocupados por mirar el dedo que apunta a luna que por salir de su cascarón. Ni por los iluminados que aparecen de vez en cuando para corregir a los demás, sin haber entendido lo que leen. Lo hago porque es verdad que en el resumen de datos había algunos errores, pero que no hacen sino suavizar la manipulación de imagen que lograron desde el poder.

Os pedimos disculpas también por los fallos de conexión de ayer, pero es que esta página y su servidor no están acostumbrados a las 110.000 visitas que recibió en 15 horas.

Aclarando que es gerundio:

Total electores al Parlamento de Galicia (2012): 2.696.513

Total votantes al cierre de las urnas (a falta de CERA): 1.467.657

Total abstención al cierre de las urnas (a falta de CERA): 832.678

Total electores CERA: 397.382 (incluidos en el total de electores)

Total solicitudes de voto CERA (esta cifra solo puede ser igual o menor, dependiendo de cuántos de ellos hayan ejercitado su derecho al voto): 30.526

Por tanto, tenemos dos datos definitivos (uno en sus mínimos):

Total electores al Parlamento de Galicia: 2.696.513 (definitivo)

Total abstención: 832.678 + 366.856 (resultado del total CERA menos las solicitudes de voto): 1.199.534 (puede ser mayor, pero nunca menor)

Porcentaje de abstención en las elecciones 2012 (puede incrementarse ligeramente): 44,48%

Porcentaje de abstención definitivo en las elecciones 2009: 35,57%

Porcentaje de participación en las elecciones 2012 (puede reducirse ligeramente): 55,52%

Porcentaje de participación definitivo en las elecciones 2009: 64,43%

Si sumamos los (cómo máximo) 30.526 votos que quedan por contabilizar repartiéndolos a cada grupo según el porcentaje que ha obtenido, el resultado quedaría así en caso de PP y PSOE (esto diferirá muy poco del resultado definitivo):

PP: 653.934+13.956= 667.890

PSOE: 293.671+6.266= 299.937

El PP pierde (789.427-667.890) un total de 121.537 votantes, o en porcentaje un 15,4%

El PSOE pierde (524.488-299.937) un total de 224.551 votantes, o en porcentaje un 42,8%

Estos datos, si los puede calcular un auténtico advenedizo como yo, es obvio que para los estadistas de los medios y las instituciones es más que sencillo. Como era muy sencillo haber comparado con datos provisionales de 2009, en los que la participación era de más del 70% frente al equivalente 63,8% de 2012. Es muy sencillo también, en caso de no querer dejarlo tan claro (aunque no tiene ninguna explicación positiva), haber insistido en los medios y páginas oficiales en que la comparativa se hacía con datos diferentes, no equivalentes (aunque por no tener ninguna validez esta comparativa no debiera haberse hecho nunca, pues no tiene sentido, excepto que se busque confundir).

El caso es que tras las elecciones consiguieron amañando comparativas, no hablar de la debacle del bipartidismo, ni de la desafección de la sociedad con este sistema caduco. Y lograron que mucha gente creyera que sus conciudadanos vivían en un mundo que no tenía vuelta atrás. Ahora, por mucho que el día 29 pasen de puntillas por los resultados definitivos, muchas personas no conocerán esos datos, ni se podrá revertir el condicionamiento logrado. Por el contrario, sí nos quedará la imagen de Feijóo exultante por el magnífico resultado logrado (haber caído más de un 15%), y su deseo de morir en su tierra (tierra en la que lo apoya menos de un 25% del electorado, pero que él dominará como si fuera el 100%). Como siempre ¡buen trabajo!

No espero que los “tertulianos” habituales de los medios traten esta realidad, ni que las noticias profundicen en el significado de los resultados “reales”. Pero nadie podrá manipular una verdad basada en hechos, y que no es otra que el reflejo de una sociedad cansada de estos canallas y su cortijo. Puede que a la vista de lo sucedido, no todo esté perdido.

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