NERUDA. Poema.

 

jóvenes homosexuales y las muchachas amorosas,
y las largas viudas que sufren el delirante insomnio,
y las jóvenes señoras preñadas hace treinta horas,
y los roncos gatos que cruzan mi jardín en tinieblas,
como un collar de palpitantes ostras sexuales
rodean mi residencia solitaria,
como enemigos establecidos contra mi alma,
como conspiradores en traje de dormitorio
que cambiaran largos besos espesos por consigna.
El radiante verano conduce a los enamorados
en uniformes regimientos melancólicos,
hechos de gordas y flacas y alegres y tristes parejas:
bajo los elegantes cocoteros, junto al océano y la luna
hay una continua vida de pantalones y polleras,
un rumor de medias de seda acariciadas,
y senos femeninos que brillan como ojos.
El pequeño empleado, después de mucho,
después del tedio semanal, y las novelas leídas de noche,
en cama,
ha definitivamente seducido a su vecina,
y la lleva a los miserables cinematógrafos
donde los héroes son potros o príncipes apasionados,
y acaricia sus piernas llenas de dulce vello
con sus ardientes y húmedas manos que huelen a cigarrillo.
Los atardeceres del seductor y las noches de los esposos
se unen como dos sábanas sepultándome,
y las horas después del almuerzo en que los jóvenes estudiantes,
y los jóvenes estudiantes, y los sacerdotes se masturban,
y los animales fornican directamente,
y las abejas huelen a sangre, y las moscas zumban coléricas,
y los primos juegan extrañamente con sus primas,
y los médicos miran con furia al marido de la joven paciente,
y las horas de la mañana en que el profesor, como por des-
cuido,
cumple con su deber conyugal, y desayuna,
y, más aún, los adúlteros, que se aman con verdadero amor
sobre lechos altos y largos como embarcaciones:
seguramente, eternamente me rodea
este gran bosque respiratorio y enredado
con grandes flores como bocas y dentaduras
y negras raíces en forma de uñas y zapatos.

Pablo Neruda

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El BCE quiere una reducción del Salario Mínimo en España

 

Vie, ago 10th, 2012

Economía | por Iniciativa

El BCE quiere una reducción del Salario Mínimo en España

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Paco Bello Iniciativa Debate 10/8/2012

Como siempre, con sus recetas mágicas y surrealistas, el BCE considera que tanto los salarios del sector privado, como los del sector público se tienen que ver reducidos para crear empleo. En su boletín mensual, y en un apartado que denominan “esfuerzos considerables que todavía son necesarios”, los “cerebros” de la entidad que preside el ex vicepresidente de Goldman Sachs Europa, Mario Draghi, señalan la ruta del protectorado alemán al sur de los pirineos.

Y no es lo único, porque “recomiendan” “relajar la legislación de protección al desempleo y permitir la negociación salarial directamente en las empresas”, o lo que es lo mismo, cargarse lo poco que queda de los convenios colectivos. También pide al Gobierno una “política valiente” para conseguir la “liberalización de profesiones cerradas”, lo que mucho me temo acabará con el preacuerdo con el sector del taxi, entre otros.

Acaban su guión para un suicidio perfecto con una última consideración: ”la estricta adherencia a los principios de consolidación fiscal acordados siguen siendo esenciales para recoger los beneficios de los esfuerzos ya hechos y para ‘anclar’ las expectativas de los mercados financieros“. O dicho de otra forma, seguir recortando en lo público, y acabar de regalar empresas en el proceso de privatizaciones.

Y claro, es muy difícil que hasta un dogmático no se pregunte cuál es esa fórmula mediante la que reduciendo el poder adquisitivo de la población, se logre que haya quién quiera trabajadores para un mercado sin consumidores, ¿magia? No, “jeta”.

Por cierto: ya nos incluyen bajo el epígrafe de países rescatados, junto a Portugal, Grecia, Chipre e Irlanda (Italia no es miembro de tan selecto club).

Se podría añadir mucho más, pero a buen entendedor…

Salvemos a los ricos

 

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David Torres

En España los millonarios son una especie en peligro de extinción, por eso los políticos los miman como si fueran sus propios hijos, sus propios padres o sus propios huevos, da igual, lo que cuenta es el cariño. “Una sociedad que no cuide de sus ciudadanos más ricos no merece salvarse” dice un asesor económico del gobierno. “Son un tesoro, salen en las páginas de alta costura, se codean con Paquirrín y promocionan regatas. Nosotros legislamos para que las grandes fortunas sean cada vez más grandes, enormes a ser posible, nuestro objetivo es que todo el P.I.B. del país quede en manos de once o doce familias. De hecho, casi lo hemos conseguido”.

Aunque la economía del país va como el culo, estos días hemos logrado nada menos que la medalla de bronce de la riqueza. “Podemos estar orgullosos” dice, con lágrimas en los ojos, un portavoz del ministerio de Economía “de que en estos tiempos tan duros, con cinco millones de parados y el salario medio más bajo de Europa, tengamos a un plusmarquista mundial como Amancio Ortega, que se ha proclamado la tercera fortuna mundial modalidad manga ancha. Ha ganado más de once mil millones de dólares en este año de mierda. Un millonario es tan valioso como un lince ibérico. Sea sincero, ¿usted se preocuparía más por treinta millones de cojos o por Usain Bolt? ¿Por cuarenta millones de gorriones o por un ornitorrinco? Podían aprender de él todos esos flojos que siempre se están quejando, coño”.

Es verdad. Mientras los hospitales devienen rápidamente en enfermerías y los alumnos españoles ya compran orejas de burro en lugar de libros de texto, este hombre ha equilibrado él solo la balanza de gastos gracias a ese sano principio estadístico según el cual si uno gana once mil millones de dólares mientras el resto de sus compatriotas husmea en la basura, entonces la cosa va viento en popa. El portavoz del ministerio se ha apresurado a matizar que este éxito sin precedentes de la economía española no es un triunfo personal del PP; que no hubiera sido posible sin ocho años continuos de ayudas a los bancos, barra libre para las SICAV, paraísos fiscales y tributaciones de chiste para los millonarios.

“Nunca lo hubiéramos conseguido sin Zapatero, Solbes, Leire Pajín y todas las demás lumbreras del anterior gobierno. El socialismo ha entendido al fin que, para acabar con la pobreza, lo mejor es exterminar a los pobres hasta que no quede ni uno. Andrea Fabra resumió nuestro programa en dos palabras y un taco. Yo no voy a repetirlas porque no tengo tantos estudios. La idea es conseguir que, en vez de una sociedad de cuarenta millones de mendigos, España sea una selección de once o doce millonarios al estilo de un buen equipo de fútbol. Claro que hay que contar con el chófer, unos cuantos jardineros, media docena de camareros de los de antes y esa gentuza que nos hace los recados. Estamos trabajando en ello”.

Fuente: Salvemos a los ricos

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