Asombrémonos.

 

Interesarnos por el por qué suceden las cosas, no es un interés casual, es algo que surge en cualquier circunstancia en la que nosotros vemos con el alma lo que estamos mirando con los ojos, porque nos llama la atención, y, por esa pequeña circunstancia, nos hacemos muchas preguntas que, de entrada, no podemos comprender y menos responder. Pero hay que pensar. Pensamos. Y una pregunta, quizás la primera que nos surge, es el cómo es de importante algo y porqué es así y no de otra forma…

¿Hay intención detrás de todo lo que sucede?… Es fácil preguntar pero ciertamente es muy difícil responder. Si, se complican las cosas… ¿Y si la vida y la muerte son las dos caras de una misma moneda?…

Resulta muy difícil el interesarse por las cuestiones corrientes, que son las más importantes, aunque no lo parezca. Divagando y pensando llegamos a cuestionarnos todo, como por ejemplo si las sombras son lucíferas, o son opacas. Y podemos, y debemos, seguir asombrarnos de todo lo que le sea posible descubrir a nuestra razón con sólo pensar. Pensemos… Y nos asombraremos mucho. Y a veces acertamos, o no, pero eso no es lo que importa. Lo que de verdad importa es no perder la capacidad de asombro porque sería vivir la vida diferente, metidos en la indiferencia de la vida cotidiana.

CFL

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros.