La muerte cerebral de la política.

 

 

Published On: Mie, jun 27th, 2012

Primera Plana | por Iniciativa

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Paco Bello Iniciativa Debate 27/6/2012

Ya nada es lo que parece. Atrás quedo ese breve periodo social en que se intentó no imponer, sino argumentar, o a lo sumo convencer, de qué era lo mejor para las mayorías.

Ese esperanzador y breve periodo de la historia contemporánea no surgió de la nada. Un día indeterminado, los primeros colectivos populares tuvieron la suficiente fuerza como para negociar y llegar a acuerdos. Había nacido el pueblo como ente con carácter propio. Un pueblo consciente de serlo, y consciente de unas diferencias sociales que lo habían sometido hasta ese día sin ninguna justificación racional. Los derechos de cuna dejaron de ser un deflector de las conciencias, y pasó a ser visible la desnudez del rey. Pero principalmente, tomó peso la asunción del verdadero estatus y poder de aquellos que todo proveían.

Pero el poder nunca descansa. Aquello supuso ganar una gran batalla, aunque no la guerra.

Hoy volvemos a estar, previa desatención de nuestra supervisión, y sin duda por ello, en la encrucijada de la existencia como personas y no como objetos. Pero todo se hace muy complicado de entender y analizar. Demasiada información, demasiadas circunstancias que atender y valorar; demasiado todo.

Ante la imposibilidad intelectual de esclarecer la situación (con alma de racionalista, y perdón por la paradoja), habrá que bajar las escaleras y en el nivel de lo procedente, recuperar lo inmediato.

¿Por qué digo esto?

Me declaro, supongo que como muchas otras personas, incompetente para comprender los motivos finales de todo lo que está ocurriendo. Solo puedo expresarme desde el instinto; y esa pulsión me dice que ahora hay que defender lo “nuestro” sin saber muy bien a qué o quiénes me refiero con esa definición de pertenencia.

Vamos a dejar al margen la situación particular del Estado español en cuanto a corrupción de las instituciones se refiere. Ya sabemos que hemos superado todos los límites posibles. Y vamos a hablar de lo que se decide allende las fronteras.

Esta mañana leía que Merkel ya está harta de esperar, y que quiere el adelanto de la reforma de la edad de jubilación y el incremento del IVA para !ya! También ha manifestado que no habrá eurobonos mientras ella viva.

Hay que salvar a la economía, a Europa y al Euro, pero ¿y a las personas? ¿Dónde quedamos nosotros en tanto salvamento? ¿O es que no contamos?

Quizá es que esos entes incorpóreos tienen sentimientos y sentidos. Quizá sufren, y pasan necesidades, y enferman y mueren. Quizá somos unos insensatos por no preocuparnos por ellos. Pero oigan, es que como no nos los han presentado en su forma material, es difícil sentir empatía.

Me empieza a resultar cargante que esta desgraciada imponga los criterios económicos a seguir. Pero no porque lo haga sin que la hayamos elegido, que también, sino especialmente porque estos siempre vayan en perjuicio de los pocos derechos y bienestar de los que ya poco o nada tienen. Aunque, claro está, en su país se hace lo contrario de lo que impone a los demás (como por ejemplo aumentar el presupuesto de educación alemán en 4.000 millones de euros). Y es que Alemania está como nunca (mucho mejor desde que empezó la crisis). Aunque sus ciudadanos quizá no lo perciban.

Lo más gracioso es que en los pueblos del norte de Europa empieza a germinar la semilla del odio hacia los pobladores del Sur. Su ignorancia es equivalente a la nuestra. Solo ven que de las arcas públicas salen cientos de miles de millones, pero no se han tomado la molestia de seguir su recorrido: Norte-Estados del sur-bancos del sur-bancos del norte. En resumen: la presunta solidaridad con que sus gobernantes vacían su erario, es en realidad un robo: ellos también están convirtiendo el dinero público en dinero privado. El dinero público alemán, el de los alemanes, se convierte en dinero privado ¿alemán? (o de donde quiera que sean los grandes accionistas de esas entidades financieras). Pero es más sencillo para todos echarle la culpa a esos manirrotos ciudadanos que “han vivido por encima de sus posibilidades”, mientras ellos trabajaban como campeones.

Volvamos a Merkel. Esta persona no pide que se endurezcan los impuestos a los más pudientes, o que se modifiquen los mecanismos de evasión fiscal legal que funcionan para las grandes fortunas, o que los políticos renuncien a sus privilegios. No. Cuando pide, es para hundir todavía más en la miseria a los que ya viven al límite y fortalecer al oligopolio causante de la presunta crisis.

El colmo de la impudicia es pedir que se eliminen los tramos reducidos del IVA. Se podría ser despiadado, pero esto va más allá de la imaginación perturbada de cualquier psicópata al uso.

¿Queréis recaudar más por IVA?

Nuevo tramo especial para consumo estúpido o elitista:

Vehículos de lujo, jets privados, yates, caprichos alimenticios gourmet, perfumes y cosméticos exclusivos, transporte en clase especial, joyería, moda de modelos únicos, hospedería de alto standing, deportes reservados a bolsillos repletos, clubs para VIP’s, cirugías estéticas, etc…

Tipo especial al lujo del 500% y recaudando, que es gerundio.

Pero os aconsejo una serie de medidas más, no vayamos a dejarlo todo en el IVA.

Eliminar las subvenciones a la sanidad y educación privadas y cargar una tasa especial para esas actividades. Impuesto de patrimonio y rentas de capital, progresivo, desde el 0 hasta el 70% Lucha contra el fraude fiscal, nuevos tipos impositivos para las sociedades de inversión, nunca inferior al del resto de actividades económicas, y fiscalidad para grandes empresas con tipo efectivo nunca inferior al 40%

Pero no, quiere que subamos: leche, alimentos para bebés, agua, libros, huevos, periódicos, pan, hidrocarburos. Y no contenta con eso, dice que hay que “flexibilizar” el despido todavía más, y que los funcionarios (y los curritos del sector privado) aún cobran mucho.

Después de tocar pensiones, salarios, rentas del trabajo, derechos laborales, educación y sanidad públicas, etc. Aún querrán más sacrificios de los pobres. Todavía estamos esperando algún sacrificio de los ricos (todo el que no precisa una nómina o pensión para vivir).

Y ahora el turno de preguntas:

¿Por qué decide la política europea esta señora?
¿Por qué los gobernantes de los diferentes Estados la obedecen?
¿Viendo que a los ciudadanos estar en la UE solo nos perjudica, y todos estamos tan enfadados, para qué seguir en ella, o la modificamos echando a tanta sanguijuela para convertirla en algo positivo?
¿A qué esperaremos para tomar una decisión, a ver cuchillos en la calle?
Nuestros hijos vivirán peor que sus padres (según nos dicen) ¿Se refieren a los hijos de los de abajo, verdad?
¿A qué esperan los políticos para acompañarnos en los sacrificios? (pero ojo, nada de reducir el número de diputados, cuidado con esta trampa tan peligrosa).
¿Para cuándo planes inmediatos para la población en lugar de para los bancos?
¿Ese medio-largo plazo del que hablan para que funcione la UE, se mide en décadas?

Pues mejor abandonen el proyecto, porque a nosotros se nos está acabando la paciencia.

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Amargo 70 aniversario del Estado de bienestar.

Published On: Mie, jun 27th, 2012

Sociedad | por Iniciativa

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ClasesdesigualdadExpolio

El 1% de la población más rica en Reino Unido acapara el 50% de los ingresos totales del país. En 1979, tan sólo absorbía el 6% del total de la riqueza. Son datos publicados en un reciente informe del profesor de Geografía en la Universidadde Sheffield, Danny Dorling, cuyas conclusiones revelan que la desigualdad en Reino Unido ha alcanzado su máximo histórico desde la Segunda Guerra Mundial.

Dorling afirma: “Si retrocedemos 100 años, vemos que la desigualdad en el país se desplomó durante 70 años, de 1910 a 1979, produciéndose la mitad de esa caída en el periodo anterior a 1939. Sin embargo, desde 1979 las desigualdades han crecido –y siguen creciendo– dramáticamente”.

Ya el año pasado Dorling publicó el estudio Gran Bretaña en bancarrota: un atlas del cambio social, en el que se advertía de cómo la austeridad estaba golpeando de pleno a los más pobres. Entonces, el investigador habló de “bancarrota financiera, residencial, política, moral, emocional y medio ambiental” cebándose especialmente con las clases más pobres, mientras que las más ricas mejoran su posición. Entre los hallazgos expuestos en el atlas, Dorling destacaba que sólo en 2009, en más de un centenar de localidades de Inglaterra el número de solicitantes de vivienda excedía por mucho el número de casas en stock. Asimismo, mientras que en las 42 localidades más ricas únicamente se produjo el 8% de las muertes, en ellas se registró el 24% de las fincas sujetas al impuesto de sucesiones.

“Cada año, el 1% de ricos es más rico”

El profesor insiste en que, “incluso si miramos a las clases más acomodadas, la brecha entre éstas y los más ricos está creciendo. A principios de los años 40, si del 10% de la clase alta se descuenta el 1% de los más ricos, ese restante 9% ganaba 2,4 veces el salario medio, lo mismo que en 1959, 1969 y 1973. Fruto de la creciente desigualdad, hacia 1990 ese 9% ya ganaba tres veces más que la media, siguiendo la línea ascendente hasta 2007″. Sin embargo, durante los últimos cinco años su cuota ha caído hasta el histórico 2,4. “Cada año, el 1% de ricos es más rico y el 9% restante de la clase alta tiene más en común con el otro 90% de la población y menos con la élite económica”, concluye Dorling.

El origen del Estado de bienestar

En noviembre de 1942, sir William Beveridge presentaba ante el Parlamento británico un informe histórico, bautizado con su nombre, que sentaría las bases del Estado de bienestar en Reino Unido y en buena parte de los sistemas europeos. Nacido en 1879 en India -hijo de un funcionario-, Beveridge estudió Derecho y llegó a dirigir la Escuela de Económicas de Londres entre 1919 y 1937. En 1941 una comisión del Gobierno le encargaría la elaboración de un informe que abordara el modo de reconstruir el país tras la Segunda Guerra Mundial.

El hilo conductor del Informe Beveridge de más de 300 páginas, cuyo título original eraSeguridad Social y servicios asociados, fue la lucha contra la miseria y se levantó sobre la construcción de un sistema de seguridad social operado por el Estado, que habría de implantarse tras la Segunda Guerra Mundial; una guerra que, opinión de Beveridge brindaba la oportunidad para corregir los errores pasados.

La herencia de Thatcher en 1990 dejó “un 24% de la población en la pobreza, frente al 9% que había cuando llegó al poder en 1979″

El autor aseguraba que “ahora que la guerra está borrando cualquier punto de referencia, tenemos la oportunidad de usar toda nuestra experiencia en campo abierto. Un momento revolucionario en la historia del mundo es tiempo de revoluciones, no de parches”.

Beveridge, que llegó a liderar el Partido Liberal, se basó para su informe en estudios que evidenciaban la baja natalidad del país y el progresivo envejecimiento de la población. Precisamente con el objetivo de atajar esos problemas, el economista afirmó que era “imperativo dar prioridad al gasto en el cuidado de la infancia y protección de la maternidad”. Al mismo tiempo, subrayó la importancia de combatir el desempleo, las discapacidades y las pensiones.

El padre del Estado de bienestar sostenía que “la seguridad social plenamente desarrollada puede proporcionar seguridad de ingresos, es un ataque a la miseria. Pero la miseria es sólo uno de los cinco demonios en el camino de reconstrucción y en muchos sentidos el más sencillo de atajar. Los otros son la enfermedad, la ignorancia, la pobreza y la inactividad”.

Sanidad gratuita y subsidios

Las conclusiones del Informe Beveridge fueron tachadas de radicales en su época, si bien es cierto que gozó de gran popularidad entre la ciudadanía –se llegó a poner en circulación una tirada de cerca de 650.000 ejemplares-. Sin embargo, no sería hasta 1945 cuando el laborista Clement Attlee se impusiera al conservador WinstonChurchill y estableciera el Estado de bienestar basándose en el Informe Beveridge. Ya en 1946, la Ley de Seguridad Social estableció subsidios por desempleo, enfermedad,maternidad y jubilaciones, financiados por los trabajadores, las empresas y el Gobierno.

Tan sólo dos años después, nacería el Sistema Nacional de Salud (National Health Service, NHS), con atención médica y tratamientos gratuitos para todo el mundo, incluidos los dentales y oftalmológicos, tanto en casa como en los hospitales. El autor del informe estaba convencido que su sistema permitiría “un nivel de vida mínimo por debajo del cual nadie debería permanecer”.

Hasta la llegada de la conservadora Margaret Thatcher cuando se impugnó el modelo de Beveridge, que se tuvo a bien llamar ciudadanía social. Durante sus años de mandato (1979-1990), y bajo la máxima de reducir la intervención del Estado a la mínima expresión dando poder a los mercados, la Dama de Hierro emprendería duros recortes sociales y ejecutaría políticas neoliberales. Tal y como expone Chaime Marcuello, profesor de la Universidad de Zaragoza que imparte la asignatura de Sistemas de Bienestar en el segundo grado de Trabajo Social, la herencia de Thatcher en 1990 dejó “un 24% de la población en la pobreza, frente al 9% que había cuando llegó al poder en 1979″, fecha a partir de la cual, Dorling identifica el incremento exponencial de las desigualdades en el país.

Pilares del Estado de Bienestar de Beveridge

1. Sistema de seguridad social unitario de cobertura universal, financiado a través de las contribuciones del Estado, los empleados y los empleadores.

2. Servicio nacional de salud, con atención médica gratuita y cobertura universal.

3. Ayudas sociales para educación, vivienda, atención especializada a niños y otros servicios sociales de carácter asistencial.

Fuente: http://www.publico.es/internacional/438387/amargo-70-aniversario-del-estado-de-bienestar

Dívar cobrará 8.676 euros todos los meses durante dos años como indemnización… !Hay que joderse!


  

Dívar cobrará 8.676 euros todos los meses durante dos años como indemnización

Por la puerta de atrás, pero con el sueldo asegurado. Carlos Dívar dejará de ser en los próximos días el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo para sólo un mes después empezar a recibir una “pensión indemnizatoria” por haber ocupado dicho cargo durante más de dos años, según confirmaron a fuentes jurídicas y del propio Poder Judicial. Una ley de 1980 le permitirá recibir durante los próximos dos años 8.676,84 euros mensuales. En total, percibirá del erario 208.244 euros simplemente por haber sido un alto cargo del Estado, pese a que su salida del puesto se ha producido forzado por el escándalo de sus 32 viajes de fin de semana con cargo al presupuesto de la institución que encabezaba.

26-06-2012

El texto legal que le permitirá recibir esta compensación, una ley pactada entre UCD y PSOE en los primeros años de la democracia para eliminar las pensiones vitalicias que el franquismo fijaba para los ex ministros, determina que todos los altos cargos del Estado “tendrán derecho a recibir a partir del mes siguiente en que se produzca el cese, y durante un plazo igual al que hubieran desempeñado el cargo, sin que se puedan percibirse más de 24 mensualidades, una pensión indemnizatoria mensual igual a la doceava parte del 80 por ciento del total de retribuciones asignadas al cargo respectivo en el Presupuesto en vigor”. Esta percepción no le impedirá recibir otro tipo de sueldos, siempre y cuando no sea por ocupar otro cargo de responsabilidad del Estado, según detalla el mismo texto legal.
En el caso de Dívar, la cifra sobre la que se calcula esta pensión “indemnizatoria” es la ds 130.152,62 euros, su sueldo bruto anual, el más alto de un cargo público, sin exceptuamos al rey. De hecho, sus emolumentos son casi el doble de los que recibe el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En concreto, el ahora dimisionario presidente del CGPJ recibía hasta 26.448,38 euros de sueldo divididos en 14 mensualidades a los que sumaba otros 103.704,24 euros en concepto de “otras retribuciones” y distribuidos en doce pagas. De este modo, su sueldo bruto mensual era de 10.531,19 euros, según se detalla en el informe de retribuciones del sector público del pasado año.

400.000 euros en desplazamientos

La pensión indemnizatoria de Dívar se conoce poco después de que el CGPJ detallara a la prensa algunas de sus partidas de gastos durante 2011 como gesto de transparencia tras el escándalo de los viajes de su presidente. Así, ahora se ha sabido que sus 22 miembros (los 20 vocales, más el ya dimitido presidente y el secretario general del Consejo) gastaron el año pasado 400.966 euros en desplazamientos, incluidos aquellos que los 15 vocales que residen fuera de Madrid hacen habitualmente a sus domicilios. A esta cifra se suman 69.679 euros destinados a atenciones protocolarias, partida de la que supuestamente salió gran parte del dinero que Dívar gastó en sus polémicos viajes.
A estas cantidades hay que añadir, además, lo pagado por el CGPJ para que el séquito de sus vocales y presidente, principalmente conductores de los coches oficiales y escoltas acompañaran a estos y que suman otros 295.271 euros. También hay una partida de viajes para “relaciones internacionales” en la que se invirtieron 360.088 euros y con la que también se financiaron desplazamientos al extranjero de los miembros del órgano de gobierno de los jueces. En total, nada menos que 830.733 euros de los algo más de 58 millones que gastó el año pasado el Poder Judicial. Pese al ejercicio de transparencia, el CGPJ no detalló qué gastó cada uno de los vocales.