Pero ¿qué es la Troika europea?

 

La Troika es como se conocía en la jerga comunitaria a la especie de triunvirato que representaba a la UE en las relaciones exteriores, particularmente en lo concerniente a la política exterior y de seguridad común (PESC).

Desde el Tratado de Ámsterdam, la Presidencia del Consejo, el Alto Representante del Consejo para la Política Exterior y de Seguridad Común, y la Comisión han sido la «troika», para representar de forma conjunta la Unión Europea en las relaciones exteriores. Hasta 1987 la troika era liderada por el país que tenía la Presidencia de la Unión Europea.

Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la máxima representación exterior corresponde a una troika distinta: a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno, y en el ámbito de la PESC, la máxima representación corresponde al Presidente del Consejo Europeo (ahora permanente), la del resto de ámbitos de la política exterior al Presidente de la Comisión, y el conjunto de ambas, a nivel ministerial, corresponde al nuevo Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

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Somos la última resistencia.

 

Sábado 09 junio, 2012

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“La obediencia simula subordinación, lo mismo que el miedo a la policía simula honradez”.George Bernard Shaw

Obedecer. A esto se reduce todo. Obediencia. Sumisión. Orden. Ley. Violencia. Fascismo. Ayer pude comprobar en mis propias carnes un atentado contra los derechos humanos de mano de aquellos que han jurado preservarlos ante una bandera. Ayer fui golpeado, insultado denigrado y rebajado a poco menos que escoria por el brazo ejecutor de aquellos que se proclaman como representantes del pueblo, por aquellos que abrazan la ley con tanto ímpetu que resulta imposible distinguir si intentan amarla o ahogarla. La misma ley que han impuesto, la misma que se niegan a respetar.

Mientras se absuelve a banqueros, corruptos y estafadores, nuestro estado se dedica a detener a las pocas personas que luchan por sacarnos del círculo vicioso en el que se ha convertido nuestro devenir diario. Mientras los políticos mienten con el objetivo de recaudar votos para controlar un sistema incontrolable, mientras engañan a la población con promesas que saben que jamás van a cumplir o respetar, mientras crean un estado de alarma constante alrededor de pantallas de humo irrelevantes, detienen a estudiantes que no hacen más que defender una educación pública de calidad y accesible para todos.
Mientras la sociedad, programada a conciencia por los titiriteros que cortan el bacalao, se preocupa de si se va a silbar o no en la final de un torneo patrocinado por un rey al que nadie ha votado, los mineros asturianos en lucha viven el vacío mediático y el acoso de una policía fascista y represora.

Ayer la policía me pegó. Ayer la policía pegó a todos y cada uno de los que permanecíamos concentrados ante la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Lleida reclamando libertad para nuestros compañeros detenidos a causa de las protestas durante la huelga estudiantil del 22 de mayo. Ayer pude ser testigo de la abolición de los derechos más fundamentales. Ayer pude comprender que la legalidad sólo se aplica a aquellos que quieren y reclaman un cambio social.

Ayer, policías sin identificar disolvieron una concentración pacífica a golpes de porra, bota y puño, agrediendo física y verbalmente a los asistentes. Ayer la policía nos llamó “guarras”, “putas”, “zorras”, y van a quedar impunes, como siempre.
Cuando veo una película de ciencia ficción ambientada en algún tipo de futuro distópico, mi parte favorita es cuando el o la protagonista se encuentra con la resistencia al poder. La frase de presentación suele ser algo así como “Somos la última resistencia”. Así es como me siento. Miro hacia atrás y veo que no hay nadie. Miro hacia adelante y compruebo que tampoco hay nadie. Sólo cuando miro hacia los lados puedo comprobar que están mis compañeros, dispuestos a darlo todo por la lucha, una lucha que carece de colores y que trasciende ideologías, consignas y manuales políticos. Somos la última resistencia, y por eso debemos apoyarnos. Debemos crecer. Debemos obviar nuestras diferencias y luchar conjuntamente para derrocar al monstruo que se ha aposentado en todos y cada uno de los sillones de la junta directiva que maneja el mundo a voluntad: el capital.

Estamos siendo testigos de la abolición de nuestros derechos individuales y colectivos, somos víctimas de una represión salvaje que no sólo no nos deja progresar como sociedad libre, además nos hace retroceder a episodios muy oscuros de nuestra historia. Más, si cabe, que los que nos ha tocado vivir hoy.

Este escrito no es más que una reflexión en voz alta de alguien que hoy no está indignado, está rabioso ante la vulneración constante de nuestros derechos, ante la opresión del poder sobre las víctimas de sus abusos, ante la violencia estructural a la que estamos sometidos todos y cada uno de los individuos que formamos parte, voluntaria o involuntariamente, de esta mal llamada sociedad moderna.

Ha llegado el momento de despertar, el momento de ver que la democracia que nos han impuesto no es tal, que es una nueva forma de nombrar a la dictadura fascista que perdura aún a día de hoy, que se trata de una estrategia magistral de marketing y que formamos parte de un plan de empresa global en el que priman los beneficios y la mano de obra es, una vez más, explotada y torturada en beneficio de aquellos que se hacen llamar garantes de la libertad y líderes electos del pueblo que, en su mayoría, no los ha votado.Luchar siempre merece la pena.

Fuente: http://www.blogdeximi.com/2012/06/somos-la-ultima-resistencia.html

Foto portada: google images

La policía antidisturbios denuncia la excesiva musculatura de los mineros (humor)

 

Humor | por Iniciativa

La policía antidisturbios denuncia la excesiva musculatura de los mineros (humor)

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El jefe del cuerpo antidisturbios de la policía nacional ha presentado una denuncia ante el Juzgado de guardia de Oviedo por los extraordinarios bíceps que poseen la mayoría de los mineros que están participando en las huelgas y las revueltas de las últimas semanas en Asturias. “Hay mineros”, afirma el jefe de policía, “que pueden arrancarte el casco de una hostia”.

A pesar de los sofisticados equipos de protección personal de las unidades antidisturbios, los agentes aseguran que están notando una tremenda diferencia con las cargas que realizaban contra los estudiantes y los chavales del 15-M. “En lo del 15-M eran nenes con gafas y tías buenas, y solo con desenfundar la porra ya les sangraba la nariz”, asegura uno de los agentes afectados por el empujón de un minero. “Parecía que me había atropellado un camión cargado de vigas de hormigón, con remolque y todo”, añade.

Otro de los portavoces de la policía se queja de que no es sólo la fuerza que desarrollan esos hombres sino la rabia que contienen y su facilidad para levantar barricadas en llamas en un santiamén y cortar carreteras con troncos de árbol que necesitarían más de mil estudiantes para ser levantados, y que ellos transportan entre seis mientras reniegan de Dios y su puta madre.

El jefe superior de policía se reunirá esta misma semana con el ministro del Interior para transmitirle su inquietud y pedirle la adopción de algunas medidas urgentes que garanticen un mínimo equilibrio de fuerzas entre los manifestantes y los agentes. Al parecer, una de las peticiones que podría ser atendida inmediatamente, a pesar de su complejidad, consistiría en la realización de un casting previo a las revueltas, en el cual la delegación del Gobierno seleccionaría a los mineros aptos para enfrentarse a los policías, y cuya “potencia de hostia” no debería de sobrepasar los setecientos julios. También los mineros más rápidos y que vayan armados con barras de hierro tendrían un cupo limitado, de manera que por cada cien mineros de bíceps normales habrían sólo dos de piernas poderosas y provistos de una barra de metal que no excedería de ochenta centímetros de largo. La posibilidad de que los mineros sean desbravados por picadores profesionales de toros ha sido absolutamente descartada por el ministro del Interior, pues solo la construcción de corrales y burladeros supondría un coste imposible de asumir en estos momentos.

Fuente: http://rokambol.com/la-policia-antidisturbios-denuncia-la-excesiva-musculatura-de-los-mineros/