En la Noche de San Juan, las estrellas y el hombre celebran una gran fiesta…

 

El día 21 de junio es el día más largo del año en el hemisferio norte, y no es cómo todos los días porque, ese día, las estrellas y el hombre celebran una gran fiesta llena de hadas y deidades. Esa noche es mágica, con una magia llena de conjuros con rituales de agua y de fuego. No es una noche como las demás porque se celebra el solsticio de verano, donde la naturaleza, el hombre y la tierra, celebran juntos una fiesta de poder y de encantamiento donde se pide la protección para la tierra y para el hombre… Eso es algo tan antiguo como la propia humanidad…

Se encienden hogueras en las montañas, en los ríos, en las ciudades, delante de cada casa y en mitad de las calles. Se hacen procesiones con antorchas a través de los campos. El fuego es esencial: se baila a su alrededor y se saltan las hogueras cuantas más veces mejor porque esto purifica y protege de las malas influencias, inclina a la fecundidad y renueva energías. Es noche de encantamientos, de apariciones y desapariciones, es la noche en la que se abren de par en par las invisibles puertas del “otro lado del espejo” y pasean a la luz de la luna seres misteriosos, afloran los espíritus en la oscuridad de la noche, se sueña con el amor y las plantas dañinas pierden esta propiedad y las salutíferas aumentan sus virtudes, el rocío cura muchas enfermedades, y el que salte las primeras olas del mar, o se bañe en el rio a las doce, se hará más hermoso y sano. La atmósfera está tan cargada de magia que nos estremecemos porque sabemos que el diablo anda suelto por el campo, y los campos son bendecidos por El Bautista. Es noche de eventos, fuego, agua y pruebas.

Las pruebas más conocidas son:

1. Si sales al amanecer y te encuentras con un perro, tendrás un perro de marido.

2. Si a las doce te encuentras con un gato negro, mala suerte para el futuro. Si el gato es de otro color, felicidad.

3. Si a media noche haces una cruz en las plantas, crecerán.

4. Lo que mires después de mirar la luna, florecerá.

5. Si tienes esa noche un helecho o una higuera, serás afortunado.

6. Si ves florecer la hierbabuena y lo mantienes en secreto, serás muy afortunado.

7. Hay que lavarse la cara y las manos con el agua del ramo silvestre que habrás puesto a la luz de la luna durante toda la noche, para que te mantengas joven y hermosa (no te olvides de comprarlo o hacerlo). Todas las aguas están benditas por San Juan.

8. Esa noche casca un huevo puesto del día en un plato y déjalo al sereno. A la mañana siguiente tendrá la yema la forma de algo que significara mucho para ti.

9. Si te iluminas con una vela y te pones delante de un espejo desnudo, verás pasar un entierro. La persona que veas en el se morirá pronto.

10.Antes de encender la hoguera, arroja todo lo viejo que representa los pesares del pasado para que ardan con los malos espíritus y dejen paso a todo lo bueno y nuevo.

11.El primero que encuentres y abraces esa noche podrá ser tu pareja.

12.AQUÍ COMIENZA NUESTRA NUEVA ETAPA. Hay que abrir la MENTE y el ESPÏRITU, dejar de ser RACIONAL y disfrutar de la tradición con la IMAGINACIÓN. Resulta muy saludable, no lo dudemos.

Foi a Páscoa enxoita,

chovéu en San Xoan;

a Galicia a fame

logo chegará.

Fue seca la Páscua,

llovió por San Juan;

a Galicia el hambre

pronto llegará.

(de Rosalía de Castro)

Esta fiesta pagana es muy anterior a la religión católica o mahometana; uno de los antecedentes es la celebración celta de Beltaine, que significa “bello fuego”, durante la cual los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades, rogando a los dioses que el año fuera bueno y, para ello, sacrificaban algunos animales. Los griegos dedicaban el solsticio de verano a Apolo con grandes hogueras que acostumbraban a saltar tres veces. Y los romanos dedicaban esta fiesta a Minerva, diosa de la guerra. El cristianismo recicló todos estos viejos cultos paganos en La Noche de San Juan.

En Galicia se celebra como os conté. Y como por San Juan la sardina moja el pan… En todas partes te invitan a sardinas asadas en la calle y a un vaso de ribeiro.

                                                   Carmen Formoso Lapido

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros.