Llamar “nacionalización” a un expolio del erario público

 

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Siguiendo su tónica habitual, los políticos de los grandes partidos políticos del capital y sus grandes medios de desinformación, continúan produciendo arcadas.

El colmo de la desvergüenza y el despropósito es airear a los cuatro vientos la estatización (o nacionalización) de algo que no es más que el salvamento (y acondicionamiento con dinero público, el nuestro, que ha dejado de ir a parar a educación o sanidad), de los intereses de los millonarios.

Tanto es así, que otros que tampoco son demasiado confiables, la CE; están haciendo ver que ponen la lupa sobre el asunto, con la excusa de que si efectivamente se trata de una ayuda pública (que obviamente lo es), se deberá acometer un plan de reestructuración de Bankia. Todo marcha según el guión.

En Román Paladino… les retiramos la basura con nuestro dinero para devolverles un banco limpio y lleno de esplendor, tras sus desmanes y fraudes, mientras a nosotros nos ahogan.

Que nadie crea que ahora Bankia es una banca pública, y que serán funcionarios los que se hacen cargo de ella como lo hacen por ejemplo de Hacienda, y cobrando los salarios que marca la Administración para los diferentes cargos. Ni tampoco que gracias a eso se empezará a facilitar el crédito desde esta entidad a particulares y PYMES. Ni que los beneficios engrosarán las arcas públicas. No.

Para empezar el nuevo presidente de la entidad es un anterior consejero del banco BBVA (principal interesado, y nunca mejor dicho), y formará su nuevo equipo con “profesionales” vinculados a los grandes bancos y empresas. Esto, para que todo el mundo lo tenga claro, es un proceso de concentración, una preparada absorción, que facilitamos y pagamos los que no tenemos casi nada, promovido y soportado por los serviciales políticos de PSOE, PP y algún otro.

El ex consejero delegado de BBVA trabaja a contra reloj en el diseño del nuevo organigrama de Bankia, así como del plan estratégico que presentará en la próxima junta de accionistas, prevista para el mes de junio. Fuentes financieras aseguran que José Ignacio Goirigolzarri ha fichado a José Sevilla, ex director general de riesgos de BBVA y estrecho colaborador del nuevo presidente de Bankia durante su etapa en la entidad vasca. Estas mismas fuentes señalan que lo más probable es que Sevilla, cuya salida de BBVA se produjo de manera simultánea a la de Goirigolzarri, sea el número dos, aunque aún no se ha anunciado oficialmente qué cargo ocupará. Se espera, además, que en los próximos días se produzcan nuevas incorporaciones, algunas de ellas de personas vinculadas también a BBVA.

En las quinielas han aparecido exdirectivos o ejecutivos en activo de la entidad vasca, como Vitalino Nafría, actual presidente de Metrovacesa; Ignacio Sánchez-Asiaín, director general de Kutxabank; Juan Asúa, director de banca minorista para España y Portugal en BBVA; José María Abril, vicepresidente de Telefónica; o Vicente Benedito, ex consejero de Sacyr. Diferentes fuentes del sector, no obstante, consideran que es muy difícil que ejecutivos con este perfil encajen en el proyecto de la nacionalizada Bankia, debido a las limitaciones de sueldo impuestas por el Gobierno a las entidades que han recibido ayudas. En el caso de Bankia el tope se ha fijado en 600.000 euros, una cantidad muy inferior a las retribuciones que perciben en estos momentos algunos de estos ejecutivos. Añaden que es poco probable que Goirigolzarri decida forzar fichajes de la competencia o de su antigua entidad. No se descarta, sin embargo, que intente completar su equipo con jóvenes promesas que hubiera detectado durante su etapa en el segundo banco español.

El primer ejecutivo de Bankia también acometerá la profesionalización de los órganos de gobierno, otra de las exigencias apuntadas por el FMI en su último informe sobre el sector financiero. El consejo de BFA cuenta con 21 miembros, de los que diez son políticos y dos representantes sindicales. En Bankia, con 18 integrantes, seis proceden de la política. Además de los previsibles cambios en su composición, con la salida de los consejeros vinculados a la política y la entrada de los miembros que corresponda al FROB (su número está aún por determinar y pendiente de la valoración de la entidad), también se prevé la reducción de su tamaño, hasta un máximo de 15 miembros, tal y como establece la reforma financiera. Queda por definir también si al final, y una vez que se constituya el banco malo, se opta por la integración de BFA en Bankia.

Fuente: http://www.cincodias.com/articulo/economia/goirigolzarri-disena-urgencia-equipo-directivo-bankia/20120511cdscdieco_5/

Se están riendo de nosotros, y nos toman por gilipollas, porque si bien puede que no lo seamos, sí andamos un tanto “despistadillos”.

Nos sobran motivos para salir a la calle. No os lo penséis demasiado, porque de hacerlo, podemos encontrarnos pronto con un escenario que no nos va a gustar.

P.B.

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