La dictadura del miedo.

Estamos atrapados cautivos por el ciego egoísmo y supervivir de cualquier manera, sin darnos cuenta que esta actitud y comportamiento inconsciente, es una trampa saducea del quebrado sistema que se vale de la dictadura del miedo a perderlo todo, para que estemos la mayoría quietos.

Mientras, se sigue ejerciendo la tiranía y dictadura del dinero, a costa del sufrimiento silencioso de millones de personas. En España ya pasamos de 10 millones de familias en precario y situación de pobreza, pero claro, aún hay quienes se creen falsamente a salvo en activo 16 millones de trabajadores, 3 millones de funcionarios y asimilados y más de 8 millones de pensionistas cobrando, de momento.

Muchas son las voces solventes y autorizadas que desde hace tiempo reclaman nuestra atención para que despertemos y actuemos. De la “Inteligencia Emocional: La razón nos guía, pero nuestras emociones deciden”, pasamos a los “Brotes verdes” que impedían ver el bosque, sin que en ningún momento hayamos dejado de estar atrapados por las trampas saduceas de la cacharrería del seudo progreso y bienestar, habiendo quedados anestesiados por los cantos de sirena de la tecnología, sus avances y comodidades, además de la sociedad del conocimiento que tanto prometía, viviendo en la simplicidad y no en la complejidad, olvidando que el pensamiento requiere acción. Se hace camino si se camina, como bien repiten en voz alta, Morin, Hessel, Sampedro, Mayor Zaragoza y muchos otros que reclamamos la acción de los ciudadanos.

La política no es hacer dejación de las cuestiones que son de nuestra propia e individual responsabilidad. A los políticos solo debemos dejarles actuar de cuanto los ciudadanos decidamos, no debiendo asumir más responsabilidad que el mandato concreto le demos los ciudadanos, pues solo disponen de un mandato condicional. Los programas políticos no son en modo alguno, un cheque en blanco y menos una patente de corso con la que puedan decidir y actuar como les plazca sin consultar.

La clase dirigente y política, sigue de espaldas a la realidad social, y la realidad social, tal parece que no despierta y reacciona ante los agujeros negros que impiden alcanzar el bosque. Muy pocos somos los que desde hace tiempo intentamos llamar la atención y las pocas acciones llevadas a cabo como las manifestaciones del 15M y otras más, han quedado ahogadas por la mano gris.

Si nos atenemos a las frías estadísticas, apenas llegamos al 10% las personas a todos los niveles y organizaciones las que sean, que estamos intentando concienciar y movilizar en nuestro entorno de influencia. Los resultados son muy exiguos por no decir un fracaso. La dictadura del miedo está haciendo estragos en la sociedad, y cuando vayamos a reaccionar la mayoría de los ciudadanos, quizás sea demasiado tarde, siendo las consecuencias mucho peores por el grave deterioro.

Pero el miedo no solo es de los ciudadanos, las élites dirigentes y gobernantes, también tienen miedo y están atrapados en el ciego egoísmo, un ejemplo entre mil, en Izquierda Unida, Alberto Arregui, miembro de la Presidencia Federal de IU, lleva años intentando democratizar el órgano rector de IU. Ya denunció en su día que, IU cae en una trampa saducea, aprobando pactar a diestra y siniestra, insiste Alberto en que hay que cambiar de discurso y actuación política, sin que hasta la fecha haya conseguido al parecer nada, pues sus compañeros están vendidos por un plato de lentejas, asegurando sus privilegios y continuidad en el cargo a costa del pueblo.

Y qué decir de los sindicatos vendidos a los brazos del sistema, con generosas subvenciones libres de auditorías y control del Tribunal de Cuentas. Una muestra, Manuel Martínez Llaneza Rebelión comenta en su artículo, “Huelga general… y ¿qué más?”, … ¿cuáles son los objetivos de esta huelga general?, ¿cómo se caracteriza?, ¿es de contenido estrictamente sindical?, ¿cómo se van a articular las fuerzas que la apoyan?, ¿cómo se va a continuar el día 30?, ¿no es hora de que se plantee una lucha internacional, puesto que es internacional la conspiración neoliberal –o la lógica capitalista, si se prefiere?

Hay mucho miedo, por la forma en que se ha convocado y explicado, de que esta huelga se limite a cubrir un expediente por lo que deberían haber dicho los convocantes qué se espera alcanzar y cómo se va a continuar hasta conseguirlo. No es previsible, ni en caso de gran éxito, ni se plantea por los convocantes, la retirada por el gobierno de la ley del Parlamento, ni siquiera una promesa de cambios concretos. Una simple presión sobre el debate parlamentario parece poca cosa ante el tamaño del desafuero cometido y, en todo caso, requeriría objetivos explícitos, acuerdos públicos con los grupos parlamentarios que han manifestado su desacuerdo y el mantenimiento de la presión durante el debate en las Cortes, es decir, una movilización continuada.

Llega a temerse que estén buscando conseguir su inclusión como agentes de la propia ‘reforma’, por ejemplo, recogiendo las migajas del INEM como agentes privados de colocación. Los sindicatos no pasan por momento de mayor prestigio y sólo una exposición clara de sus planteamientos y un compromiso con su defensa y explicación, podrían hacerles recobrar parte del crédito perdido. Pero esto no va a suceder, solo es una mera ilusión que nos quieren transmitir, mientras manipulan el sentido y espíritu del lenguaje desvirtuando la esencia del significado de las palabras.

Es una vergüenza como seres humanos y ciudadanos Europeos, haber dejado que los griegos hagan solos el trabajo para ellos y para nosotros. Los sindicatos y partidos tienen relaciones internacionales y ya debieran haberse puesto de acuerdo hace tiempo. Esto demuestra que el sistema ha corrompido la esencia de la Democracia y las instituciones, habiendo tejido todo un bucle de servidumbres y favores a todos los niveles sociales.

¿Hay que ir a la huelga? Sinceramente dadas las circunstancias, los mayores perdedores van a ser quienes con un trabajo en precario, abandonen su puesto de trabajo y acudan a la huelga, pues la situación de indefensión es total y el precio a pagar inasumible dado la escasa solidaridad y grado de implicación de la mayoría de los ciudadanos que siguen con sus cosas como si nada pasara.

¿Quiénes acudirán a la huelga? Pues muy sencillo, solo acudiremos quienes tenemos muy poco que perder, porque ya hemos perdido casi todo lo que otros quieren sin valor, pues lo que de verdad vale no se puede comprar con nada.

Así pues, acudiremos a la huelga en silencio con la dignidad muy alta y el corazón en un puño muy apretado.

Urge desactivar el ciego egoísmo si queremos recuperar nuestra capacidad de diálogo, decisión y acción, colaborando solidariamente con los demás y procurando “La motivación por el progreso del ser humano” como paradigma e ideal, sin la división de las personas por cualquier causa.

Fuentes y links relacionados:

Blog El armario de Mercedes  – “Inteligencia Emocional: La razón nos guía, pero nuestras emociones deciden”

El País – Juan Bernardo montejb  – “Brotes verdes” que impedían ver el bosque

Alberto Arregui La mancha obreraIU cae en una trampa saducea, aprobando pactar a diestra y siniestra

Manuel Martínez Llaneza Rebelión  – Huelga general… y ¿qué más?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros.