Expulsad a los mercaderes del Templo.

 

Paco Bello. Iniciativa Debate. 10.3.2012

 

AprovechadosCobardesMercaderesTemploUsurerosVendedores de aire

 

Paco Bello. Iniciativa Debate. 10.3.2012

Tranquilos, no voy a citar textos bíblicos; eso se lo dejamos a los mercaderes de la Iglesia. No quiero hablar de esos, sino de los de otros templos.

Tampoco voy a hablar de los políticos, de los jueces, la monarquía o los grandes empresarios. Nos sobra información sobre lo que está sucediendo. El que no quiera aceptar que se está sometiendo a la población con mentiras desde los centros de poder, es que o es imbécil, o tiene espíritu de oligarca. No me preocupan ni los unos ni los otros, con su pan se lo coman.

Quiero fijarme en los verdaderos responsables. Los que portan en su Templo a un mercader. Esos que son incapaces de hacer nada por nadie. Aquellos que jamás se comprometen con todos. A los que solo les mueven las reivindicaciones particulares, ideológicas, de casta, de género, de raza, de grupo, o… ninguna.

El Templo somos cada uno de nosotros, y al mercader que hay que expulsar es a aquel que nos hace obtusos. Hay que expulsar de él al miedo a los demás, la soberbia, la codicia, la pasividad y al ego mal entendido. Es triste llegar a creer que la sociedad es el reflejo de lo que somos (sea esto fruto de del condicionamiento exógeno o no, hay que echarle narices a la vida).

Puede que sea que llevo 1000 días con sus 24 horas dejándome la vista y alma. Puede que haya esperado mucho más de lo razonable. Puede que aunque no esperara nada para mí, sí confiara en que al no haber interés económico, y tratando la información de la forma más aséptica que permiten las circunstancias, fuera posible en base a esa realidad, que se crearan lazos entre las personas dispuestas a no aguantar más. Pensaba que quizá se dieran cuenta de que la sociedad son ellos.

No se puede esperar de los demás lo que tú no estás dispuesto a hacer, así que quise pasar de las palabras a los hechos. Dejé los foros y páginas para amigos, para intentar provocar algún movimiento. Pero este mundo está preñado de insuficiencia. No he querido que se me conozca a mí, sino que os conozcáis a vosotros (esto también va por algunos “notables” que acaban de descubrir el mundo).

He hecho todo lo que mi capacidad me ha permitido. Una iniciativa para el debate público (50.000 firmas, bien). Acompañamiento y difusión de los movimientos contestatarios con acampada incluida. Un partido político legalmente constituido en el que partiendo de un método asambleario lo que importaba era la gente, sin programa y con el mejor método para la democracia directa (interna y externa) que se había intentado (usando el único resquicio legal posible –gracias a Jesús Díaz–). El “punto marrón” para intentar llamar la atención de los despistados siquiera por mimetismo (o moda). Y ahora reuniones “gastronómicas” con un contenido muchísimo mayor de lo que parece. Pero la mayoría no pasáis de leer. Todo lo que implique mayor esfuerzo que el de estampar una firma, es demasiado. ¿A qué tenéis miedo? Porque me niego a creer que es falta de humanidad o exceso de “importancia”.

Esto no va por todos esos valientes que siempre estáis dispuestos a acompañar, a crear, y a difundir (no hace falta que os nombre, ya sabéis quiénes sois). Ni por aquellos que os unís a todas las causas justas, y no solo de palabra. Es un placer saber que estáis ahí, por todo el mundo, y en algunos casos teneros como amigos (ya sabéis a quién me dirijo).

Veo demasiadas cosas difíciles de digerir. Esto que os voy a comentar es sintomático de lo que es esta sociedad. Si os fijáis, ni uno solo de nuestros “post” deja de hacer referencia no solo a la fuente, sino también al lugar donde hemos conocido la noticia (podéis revisarlos, los 1000). No porque quisiera nada, porque de hecho estamos muy cerca del nivel de difusión de aquellas páginas de alterinformación con una década de existencia, y lo hemos logrado en un solo año porque así lo habéis decidido) sino porque la camaradería debería inferirse, darse como asumida entre los que buscamos fines similares. Es estupendo nombrar a otros, es algo que tenemos presente siempre. Pero no todos piensan lo mismo. Han sido muchísimas las ocasiones en que me he encontrado artículos de IDP propios y ajenos (sé que los habían conocido aquí), y traducciones propias, en aquellas páginas que son de nuestra misma cuerda, y sin referenciarnos. La única que siempre ha dado la talla (porque siempre ha sido diferente) es Rebelión. Casos particulares de integridad y solidaridad sí hay, pero por no ser injusto, prefiero no nombrarlos. Tampoco nombraré qué páginas suelen hacer omisión habitualmente, pero les recomendaré que para tener credibilidad y que te lean también aquellos que no van con las banderas tatuadas en el alma y los ojos, hay que predicar con el ejemplo de su propia ideología.

Que nadie me malinterprete. No estoy hablando de otra cosa que de respeto. De respeto por el trabajo de los demás. Y sobre todo de huir de individualismos. En lugar de crear unión, estimulamos la desunión. Y desde luego, de eso se valen.

La última sorpresa es lo de Rosa María Artal, que debía tener a las musas dormidas. Y es una anécdota, porque lo importante es la difusión de ideas de lucha y denuncia. Pero dice mucho sobre quién es cada cual y hacia dónde vamos. Y dice más de por qué no hay esperanza. Quizá también debería dedicarme a vender libros.

En lo que más se diferencian su artículo y el mío, es en el ejemplo de prensa vendida y sin libertad; pues yo hubiera elegido España.

Mío, día 8: http://iniciativadebate.org/2012/03/08/roig-ades-adelson-marco-y-su-madre/

Suyo, día 9: http://rosamariaartal.com/2012/03/09/el-nuevo-diseno-del-ciudadano-espanol/

Dejando esto de lado, lo tremendo es que todo es interés. Incapaces de unirnos, o dejar de lado esos matices que parece que tanto nos molestan. Excusas absurdas para no hacer nada incluso entre los que tienen una capacidad de convocatoria que se maximizaría apoyándonos unos a otros.

Dentro de un par de años (o antes) todo dejará de moverse. Se acabarán las reformas y recortes, y se asentará la “paz” de una nueva sociedad mucho peor que la que existía (y que ya era más que mejorable). Injusticia, represión, plutocracia, precariedad, insolidaridad y necesidad serán las reinas de la fiesta. Habremos perdido una oportunidad única de dar un vuelco al modelo. Pero todo pasa. Los recolectores de algodón dejaron tras más de dos siglos de ser esclavos porque los señores quisieron. Nunca se rebelaron de forma consistente. Hoy seguirían siendo esclavos si no fuera porque era conveniente que dejaran de serlo. A nosotros nos pasará lo mismo (aunque a lo mejor reventamos y salimos a regalar flores y levantar las manos, o nos dejamos guiar por algún líder y acabamos dándonos cuenta de que era un déspota).

Voy a descansar. Y voy a pasear con mi hijo y mi perro. Si me queda tiempo montaré unas estanterías que me reclaman desde que los usureros no existían. Pero mañana seguiré, y daré más guerra que hoy, porque yo no soy el esclavo de nadie, y porque sé quién está llevándonos a la miseria de forma inmoral y el porqué. Tengo suficiente autoestima para no aceptar las manipulaciones baratas de los de la Casta como refugio que me libre de responsabilizarme de mi vida. Y los demás que hagan lo que quieran, que yo sí he logrado echar a los mercaderes de mi Templo.

Os espero a los que no queréis creer que “la cosa no está tan mal”. Vamos a dejar de indignarnos para pasar a encabronarnos. Y los moderados que sigan moderándose.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Libros.