Esto no puede continuar así (EPA y más)

 

Y no puede hacerlo porque nos van a destrozar como sociedad.

Ya no puede quedar nadie que crea en estos políticos que hasta anuncian las medidas agachando la cabeza. Nos están condenando a la mayor recesión conocida en España. A una época que si conseguimos salvar será recordada como un auténtico drama.

Desde Alemania, sin que nadie sepa el cómo ni el porqué (porque que sepamos nadie los ha declarado líderes de nada) se está forzando a la periferia europea a adoptar las medidas contrarias a las que ellos adoptaron para capear su crisis (crisis que si acaso algo les ha afectado en lo social, desde luego no lo ha hecho en sus boyantes cifras macroeconómicas).

Si Alemania reduce la jornada de trabajo, aquí la aumentamos. Si Alemania acuerda bajar los impuestos, aquí los aumentamos, si allí aumentan el salario de sus funcionarios un 3% aquí lo reducimos. Y así hay ejemplos hasta aburrirnos.

Vamos a ver…

Si reduces (prescindiendo de interinos y trabajadores) el empleo público, derivas el gasto de nuevo hacia la administración, porque esas personas tienen derecho a prestaciones de desempleo. Es hacer que personas útiles cobren por buscar trabajo o estar en su casa. Y parece poco acertado en un momento económicamente tan grave como dicen que es.

Si aumentas la jornada de trabajo, estás haciendo que un trabajador haga parte del trabajo que debería hacer otro. Si aumentas solo un 10% la jornada, cada 8 trabajadores evitarán una contratación.

Si facilitas el despido, no puedes atreverte a anunciar que lo haces porque así se creará empleo ¿si tan duro era el despido, por qué tenemos la mayor tasa de paro de Europa con un número mínimo de quiebras? Abaratar el despido, es facilitar el despido y crear mayor desempleo, las falacias no sirven para nada excepto para irritar a la población. Que no nos cuenten el cuento de que los empresarios contratarán más si es más sencillo despedir. Aquí se llegó a cifras de desempleo mucho menores que las actuales con unas condiciones de despido muchísimo más duras que las actuales. Que no nos hablen de la coyuntura, porque el resto de Europa tiene de media menos de la mitad de paro, y siguen en los porcentajes de los años previos a la crisis. Que no hablen por tanto tampoco de confianza, porque si no se contrata es porque no hay a quién vender el producto.

Si se apuesta por la reducción salarial (esto siempre se dice pensando en los trabajadores comunes), el poder adquisitivo se reducirá todavía más, y el consumo decaerá, con lo que las empresas que están en funcionamiento venderán menos y verán reducidos sus ingresos, lo que les forzará a prescindir de más trabajadores. Si no hay circulación de capital la economía muere.

Si a esto le sumamos el incremento de la carga impositiva (directa e indirecta), la resultante es un auténtico desastre. Y el problema de entrar en estas espirales de depresión, es que tienen muy difícil recuperación; cuando la hay.

Cualquiera debería saber que las medidas que se están tomando no son para salir de la crisis, sino para agudizarla.

Que no cuenten más mentiras, ya está bien de insultar a la población. El problema no es el déficit sino la falta de soberanía económica. El problema no es la deuda, sino la incompetencia y la vergonzante subordinación de nuestros políticos. El problema que sufre la población no lo han provocado los ciudadanos comunes (ese 99%), sino los bancos y grandes empresas que han jugado y siguen jugando a un lucrativo Monopoly con nosotros como fichas.

Pero que no seamos los causantes del problema no significa que no seamos los responsables de su mantenimiento. Ya no nos podemos permitir que nos mientan, o el mantenernos impasibles si lo sabemos. Habrá que salir a la calle. Y no esperemos a los sindicatos mayoritarios, porque ellos están negociando la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores mientras nos enteramos de esto:

Según la Encuesta de Población Activa 5,27 millones de personas están desempleadas en España. El paro subió en 577.000 personas en 2011 respecto al año precedente y ya supone el 22,85% de la población activa. Y hay 4.384.400 hogares sin ningún miembro activo.

En otras épocas no tan lejanas en las que el proletariado lo era de forma expresa y tenía conciencia de serlo, estos “señores” de los sindicatos hubieran tenido que exiliarse para salvar el pellejo. ¿Si estas cifras y las medidas que se están aplicando no merecen una verdadera huelga general indefinida o incluso algo más, qué necesitaremos para manifestarnos?

Paco Bello.

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