El coste del fraude fiscal…

 

El coste del fraude fiscal equivale al presupuesto sanitario español

by Red Kite

MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) – El coste del fraude fiscal en España asciende a unos 70.000 millones de euros al año, alrededor del 23% del PIB, lo que equivale al presupuesto total del sistema sanitario español, según el análisis realizado sobre el fraude por la consultora i2 Integrity (www.i2integrity.es). De hecho, el informe afirma […]

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Estamos en guerra.

Estamos en guerra

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Sin sobresaltos, porque no se trata de una guerra convencional. Esas las tenemos reservadas para aquellos países en los que una vida humana no tiene ningún valor para algunos.

No es cuestión tampoco de entrar a valorar en profundidad el porqué de la diferencia entre las que lo tienen y las que no, porque sería demasiado farragoso argumentar la aceptación de esta realidad incomprensible. Al que quiera entender, se le puede decir si es que aún no lo sabe, que tiene mucho que ver con conceptos de una moralidad fuertemente arraigada y el nexo existente entre las tradiciones y el interés. Todo es sencillo para la ética y demasiado complejo para la filosofía.

Ahora se trata simplemente de gritar nuestra incapacidad para librarnos del yugo de la costumbre. Porque para curarse de una adicción lo primero es reconocer la afección; el problema, la enfermedad.

Por eso se trata de para empezar no reprochar nada a nadie. Todos estamos inmersos en el mismo proceso, sea tres pasos por delante o cinco por detrás. Aquí no hay nadie que lo sepa todo, ni falta que hace, porque incluso en ocasiones la soberbia intelectual resulta ridícula frente a los hechos objetivos.

Ahora es el momento de despertar …ya que el egoísmo voraz de los causantes nos ha ofrecido esta oportunidad única.

Reflexionemos.

Nos dicen que hay que apretarse el cinturón cuando nos han robado hasta los pantalones, y que todos tenemos que hacer esfuerzos. Entretanto, acabamos de enterarnos de que los mismos que nos exigen esfuerzos pasan la navidad en alojamientos de 5.700 dólares la noche en islas paradisíacas, al abrigo del champán francés y marisco fresco, o que aumentan (como bancos y grandes empresas) sus ingresos en plena crisis. Y esto sin olvidar que países como Alemania, Austria u Holanda (que no los alemanes, austriacos u holandeses, sino los banqueros y grandes empresarios) crecen a ritmo superior al de antes de esta presunta depresión económica.

Somos muchos los que aceptamos sin querer, inmersos en la vorágine de un sistema que se ha perpetuado, todo tipo de aberraciones a contra-lógica. Pero poco a poco vamos despertando.

Una muestra sintomática de la evolución consciente que se está produciendo es, que personas serias y prudentes vayan/amos (debemos incluirnos todos los que apreciamos el desvarío) perdiendo el miedo a señalar que el rey va desnudo. El mismo Vicenç Navarro se ha atrevido a plantear un tabú como sin duda lo es la salida del euro.

Juan Torres López, Arcadi Oliveres, José Luis Sampedro, Paco Álvarez, Julio Anguita, Mayor Zaragoza, Eduardo Galeano, y otro, otro, y otro… cada día son más la voces que se están desgastando denunciando día sí y otro también –como ya lo hicieron algunos que ya no están–, y de una forma que hasta hace poco era impensable, cómo nos están expoliando y relegando a una economía de supervivencia. Y cada día va a más, y de forma más cruda y directa según pierden el miedo a desacreditarse (los argumentos por sólidos que sean no son suficientes, y en ocasiones ni recomendables; pero la realidad –y la psicopatía de los causantes– es tozuda y está ofreciendo el escenario necesario para ser aceptados).

Por fin hay quien se pregunta cómo y de dónde han surgido esos nuevos líderes que sin méritos conocidos han emergido espontáneamente y se han puesto al frente de un sistema hasta ahora endogámico y nepotista, y por qué son ellos los que nos están arrastrando al abismo.

Por fin hay también quien se hace preguntas simples (solemos complicarlo todo mucho, y más en la justificación de lo injustificable): ¿Siendo los que imponen las medidas, por qué los políticos no dan ejemplo de austeridad eliminando sus privilegios y ajustando sus salarios a la realidad del país? ¿Por qué los bancos centrales prestan a la banca privada en lugar de a los Estados? ¿Por qué si hay que reactivar el crédito y se ofrece barra libre de liquidez a cambio de nada, los receptores de la misma reinvierten en el prestamista en lugar de facilitarlo? ¿Por qué se apela a la confianza de los inversores al tiempo que se destruye la capacidad adquisitiva de los consumidores? ¿Quién va a querer invertir en un mercado sin compradores? ¿Por qué si están los gobiernos plagados de asesores supuestamente competentes, se toman las medidas contrarias a las que dictaría la historia, la propia economía y la lógica? ¿Por qué después de inyectar o facilitar más de 10 millones de millones de euros a nivel mundial en 2 años, los “mercados” siguen desconfiando? ¿Por qué se les permite desde los distintos legislativos desconfiar? ¿Por qué no se les limita el poder? ¿Nadie se ha dado cuenta de que los mercados son personas? ¿Por qué todavía no se han creado agencias de calificación públicas después de tanto anunciarlas? ¿Por qué no se impulsa una banca pública que active el crédito con el dinero de los Estados en lugar de reforzar a aquellos que no están cumpliendo con su compromiso? ¿Por qué no se ha acabado con los paraísos fiscales? ¿Por qué se privatiza lo que produce beneficios, si está demostrado que sí hay dinero para la banca? ¿Por qué se han impuesto gobiernos de “tecnócratas” (banqueros) sin consultar a aquellos de los que se supone que emana el poder? ¿Por qué en España se ha infiltrado también a estos personajes? ¿Por qué Bruselas/Mercosy dicta las medidas a tomar sin consultar a nadie? ¿No existía mundo antes de la UE y el euro? ¿Por qué por donde ha pasado el FMI no hay más que ruina?

Hay muchas más preguntas, pero ¿no es suficiente con estas?

¿Alguien cree que son tan torpes como para hacerlo todo al revés? ¿O es que los demás somos todos muy listos?

Que nadie lo dude: hay voluntad de hacerlo así. Así de mal para nosotros, y así de bien para ellos. Y puede que solo seamos los daños colaterales de una lucha por el poder y su concentración, pero más pronto que tarde habrá que recordarles que ni son dioses, ni estamos incapacitados, ni somos subhumanos con vocación de esclavos.

Lo bueno es que algo está cambiando, y por fuerza todo esto conduce a una nueva sociedad. No digamos que no podemos hacer nada, y no desesperemos, no intentemos correr más de lo que somos capaces. Sigamos aprendiendo, dejemos que otros se sumen a este despertar. Pero no olvidemos que queramos o no, y seamos plenamente conscientes o no: estamos en una guerra no declarada. Diferente, silenciosa, difusa, pero con víctimas y verdugos.

Paco Bello

Un artículo de Julio Anguita.

 

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Un artículo de Julio Anguita.

No sé calibrar qué me causa mayor perplejidad, si la premura con la que el Gobierno se ha desdicho de todo lo que prometió sobre los impuestos y la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones o las críticas de quienes hasta ayer lo saludaron como el iniciador de una nueva era.

No me creo que las medidas tomadas y las que se anuncian obedezcan a lo que la dijo la vicepresidenta: la existencia de un déficit que superaba sus predicciones.

No puede aceptarse que cuando, tiempo ha, muchas informaciones, entre ellas las de este diario, daban cifras en torno a los 40.000 millones, el señor Rajoy hablase de 16.500 millones. Si un partido político con las expectativas electorales que tenía el PP y con los intereses imbricados en el entramado socioeconómico del poder no tenía estos datos, es que no merecía ser alternancia.

Es poco digerible para una opinión pública, ante la cual el Gobierno anterior ha sido presentado como el responsable único del desastre que padecemos, encontrarse ahora con una reedición corregida y aumentada de lo mismo. Una edición en la que, desde los talleres donde se imprime, se asegura que el llamado Estado de Bienestar es insostenible.

A Grecia se le siguen imponiendo condiciones ominosas para los trabajadores; en Italia ya no saben qué hacer; la Eurozona es un zombi que se mantiene por inercia; la banca atesora y paga intereses negativos por el mantenimiento en el BCE de cientos de miles de millones que no saben, no quieren o no pueden (por la caída del consumo) prestar y/o invertir; Gran Bretaña pena sola en su espléndido y autista aislamiento; Portugal muere cada día un poco más; Francia y Alemania sopesan los aires fríos que ya se les avecinan.

Mientras, aquí en España, cuna de Ejecutivos con complejo de alumno aplicado, lambiscón y un tanto friqui, el de turno se aplica a seguir interpretando, pero con más vehemencia, la misma partitura que el anterior pero con los mismos aires de un tendero de ultramarinos. La que culminará en el desastre económico, social y político. Además, sin paliativos.

Julio Anguita.

Fuente: http://www.eleconomista.es/firmas/noticias/3657296/01/12/Julio-Anguita-Partitura-unica.html

(vía insurgente.org)

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Salirse del euro?

 

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Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra

Estamos viendo durante estos años de crisis el intento más intenso y masivo por parte de las autoridades de la eurozona –Banco Central Europeo (BCE), Consejo Europeo y Comisión Europea– así como del Fondo Monetario Internacional (FMI) de debilitar, en cada país de la zona euro, el mundo del trabajo, la protección social y el Estado del bienestar. La evidencia de ello es contundente. Recortes de derechos laborales y sociales y de gasto público social están ocurriendo a lo largo de los países de la eurozona, dándose con especial intensidad en los países de la periferia de la eurozona, conocidos como los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España). No pasa día sin que noticias sobre recortes y reducción de derechos golpeen las páginas de los rotativos de mayor difusión. La generalización de tales medidas en la mayoría de países de la eurozona se presenta como un indicador de su inevitabilidad, es decir, de la necesidad de que se lleven a cabo para salir de la crisis.

La evidencia que se ha ido acumulando muestra, sin embargo, que tales medidas no sólo no están contribuyendo a la salida de la crisis y de la recesión, sino que la están empeorando. Los datos reflejan claramente que tales políticas están reduciendo todavía más la demanda necesaria para estimular la economía. Y puesto que la demanda generada en el sector privado está estancada (resultado en España del enorme agujero creado en la economía por el estallido de la burbuja inmobiliaria), el único sector que podría estimular la economía es el sector y el gasto público. De ahí que la reducción de tal gasto público sea un gran error, pues imposibilita la salida de la crisis. De nuevo, la evidencia de ello es abrumadora. Sólo los economistas y políticos neoliberales, que dominan los medios de mayor difusión, continúan repitiendo el dogma neoliberal que está ya profundamente desacreditado empíricamente.

¿Por qué entonces se están imponiendo tales políticas? Es más que dudoso que las autoridades de la eurozona y del Fondo Monetario Internacional no conozcan la abrumadora evidencia que muestra el fracaso de tales políticas. El hecho de que, a pesar de ser conscientes del daño de tales políticas al bienestar de la mayoría de la ciudadanía y a la propia economía, continúen imponiéndolas se debe a que están utilizando esta situación de enorme crisis (acentuándola incluso) a fin de forzar con mayor contundencia lo que los grupos dominantes en estas instituciones (el capital financiero, es decir, la banca y las grandes empresas transnacionales) siempre han deseado: debilitar al mundo del trabajo y al Estado del bienestar.

Más y más información se está haciendo pública mostrando el tipo de presiones que tales organizaciones (y, muy en especial, el BCE y el binomio Merkel-Sarkozy) han estado realizando para que los gobiernos reciban “ayudas” (lo pongo entre comillas porque un porcentaje de tales transferencias está encaminado a que los estados receptores puedan pagar sus deudas públicas a los bancos alemanes y franceses, entre otros). El Banco Central Europeo supedita estas ayudas –en forma de compra de deuda pública– a que hagan reformas que claramente debiliten el mundo del trabajo (tales como eliminar la indexación de los salarios o la descentralización de los convenios colectivos) y reduzcan sus estados del bienestar (tales como la privatización de las pensiones o de los servicios sanitarios), todas ellas medidas que tienen muy poco que ver con la génesis de la crisis o con la salida de ella. El argumento que utilizan para justificar la imposición de tales políticas es que aumentarán la competitividad de la economía de los países PIIGS y con ello aumentarán las exportaciones, que debieran ser el motor del crecimiento económico y la salida de la crisis.

De nuevo, la evidencia existente (que es también bastante abrumadora) cuestiona que los países PIIGS puedan salir de la crisis a base de tales políticas, pues el mayor problema que tienen estos países no es ni su inexistente elevado gasto público, incluido el social (que es de los más bajos de la UE), ni la falta de competitividad (las exportaciones han continuado creciendo en España durante la crisis), sino su escasísima demanda. Pero el hecho de que la evidencia muestre que este argumento es erróneo o falso no les frena para que continúen imponiendo tales políticas, admitiendo, como hacen los economistas Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, muy influyentes en el FMI, que el impacto de tales políticas supuestamente positivas no se verá por mucho tiempo, de diez a quince años a partir de ahora.

Esta situación es insostenible e intolerable. Condena a varias generaciones a un futuro miserable. De ahí que debiera considerarse lo hasta ahora impensable: la salida de España del euro. No hay duda de que sería un paso difícil, pero no necesariamente peor que lo que se predice para los próximos diez y quince años. Alternativas, en contra de lo que dicen Rogoff y Reinhart, existen. Salvando las diferencias (que las hay) entre Argentina y España, el hecho es que Argentina en 2001, tras romper la paridad con el dólar y las políticas impuestas por el FMI, bajo el Gobierno Kirchner, recuperó su propio control del valor de la moneda y de su Banco Central, permitiéndole en tres años que su PIB fuera ya el que existía antes de la crisis, siendo a partir de entonces el país de América Latina que ha tenido mayor crecimiento económico. Letonia, en cambio, siguió las políticas que está imponiendo el FMI y hoy su PIB es un 20% inferior al que tenía al iniciarse la crisis. Es importante que para el bien de las clases populares se inicie un debate en España sobre los excesivos costes de pertenecer al euro, y de los que la población parece ser ya consciente. Según una reciente encuesta, el 70% de la población española tiene mayores reservas hacia el euro. ¿Cuándo se iniciará tal debate en España?

http://blogs.publico.es/dominiopublico/4559/%C2%BFsalirse-del-euro/