Lara, Coscubiela y Yuste.

Sesión de investidura II (Lara, Coscubiela y Yuste)

Y bien, hasta aquí ha llegado lo que pudiera tener algún interés, porque las intervenciones ahora mismo de Rosa Díez y la de mañana del PNV, son tan emocionantes como observar la degradación por efecto de la erosión en una roca en tiempo real. Y sabemos que al grupo mixto (en el que se integra por imposición Amaiur), se le concederá un espacio de tiempo muy limitado cuando no nulo.

Del PSOE y CiU no haremos ningún comentario, pues sus intervenciones han navegado entre lo anodino, lo demagógico, lo impresentable y lo hipócrita. Así que no perderemos nuestro valioso tiempo con ellos.

De los que nos ocupan, decir que han estado en la línea esperada, y que Cayo Lara gana muchísimo cuando no lee el discurso y se expresa directamente, a base de convicción.

Sensatos sería la definición, y argumentalmente poderosos también. Entre el turno de intervención y los dos de réplica, han pasado por todos esos temas que debieran importarnos, en los que además de crítica han aportado constructivas soluciones.

Se ha hablado de reducción del déficit en base a una fiscalidad progresiva, y especialmente, dotando de presupuesto y mecanismos a la agencia tributaria para atajar el fraude fiscal y la evasión de impuestos. A este respecto se han utilizado los datos del informe de Gestha que publicamos hace poco en esta misma página.

Se ha tratado un tema muy sensible como el de los desahucios y la dación en pago, se ha hablado de justicia, de sanidad y “repago”, de devolver el poder adquisitivo a las pensiones y también de política hídrica y territorial. En resumen, desde el grupo de IU-ICV-CHA, se ha pasado por casi todo aquello que merecía mención y que les ha permitido el tiempo asignado.

La postura del candidato Rajoy, ha sido clarificadora de las políticas que nos esperan. Tampoco se puede decir que no sea coherente, eso no sería justo. Ha sido educado, moderadamente conciliador en las formas, y digno representante de la ideología de su partido. La pena es que muchos de sus votantes no saben lo que significa esto.

Ha rechazado de plano todas y cada una de las propuestas que tengan que ver con políticas sociales, y con todas aquellas que se acerquen mínimamente a conceptos de igualdad, mayor autonomía territorial o de economía social. Es lógico.

Sus recetas son las contrarias: menos impuestos, menos Estado y administración pública, y mayor apoyo a las entidades privadas.

Pero para que nadie diga que la sesión vespertina no ha sido útil… sí nos hemos enterado de cosas que no habían quedado claras esta mañana. Se ha desenmascarado mucho su postura en varios asuntos polémicos. Habrá más privatizaciones, se impulsará la energía atómica, existirá la dación en pago al gusto del chef (como opción y con requisitos mucho más duros y peores condiciones, y jamás se planteará el carácter retroactivo de estas medidas porque causaría inseguridad jurídica). Se retomarán las obras faraónicas de trasvases del plan hidrológico nacional, y se apostará por los contratos indefinidos pero absolutamente flexibles. También se fijará el objetivo “rescatador” en el verdadero cáncer de la deuda de este país: la privada (una deuda que a los ciudadanos nos tendría que importar un pito, y eso aplicando el propio credo de la derecha, así que ni decir tiene aplicando el de la izquierda). El propio Rajoy se ha encargado de recordarnos que “la deuda privada de ¿España? es la segunda del mundo por detrás de la de EEUU” (esto ha venido a colación de quedarse sin argumentos para desmontar las propuestas de IU para acabar con la deuda pública).

Y poco más. Que muchos ya sabíamos lo que significaba un gobierno del PP, y otros muchos se van a enterar ahora. Esperemos que la población esté a la altura de las circunstancias a la hora de hacerse oír.

Inciativa Debate.

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