PRECIOSOS POEMAS DE UN ESTIMADO AMIGO MÍO…

Luna ácida

Cuando yo te estrecho con mis brazos lánguidos

y vuelve Woody Allen a su jazz primero,

mi amor es un río de plata, afanoso,

que va cuesta arriba para sus neveros.

Me persigue a ciegas una luna ácida,

en las melodías de su clarinete,

como a la impermeable señorita Shields,

su descafeinada moral de placeres.

El racismo insulso de aquella colonia,

con sus prejuicios, arcaicos y serios,

sus hipocresías de siete colores,

el jazz los avienta, como avienta el viento.

Firme el arrullo

El jazz In the shade of the old Apple tree,

en el bar de Mike de Nuevo te encierra;

tu pasión es tanta que estalla ruidosa:

-“Ser clarinetista, lo que más quisiera”.

La música firme, recia y emotiva,

como jazz y blues, mucho te conmueve,

igual que si freno mi pequeño coche

y al hacerlo sufres un susto de muerte.

Si le escuchas el jazz, tan inanimada,

con esa aureola de pasmo y misterio,

siento que te envuelven, mi querida amiga,

de mi firme arrullo, las gracias y el eco.

 

Poemas y sonetos de J. M. García Rodríguez

San Juan de Puerto Rico 2000

Anuncios