Para ti, que hace un tiempo me preguntaste porqué se hablaba tanto de Kant…

KANT y LA FEDERACIÓN DE LOS PUEBLOS.

Kant abogó  por la “federación de los pueblos”

En su escrito “La paz perpetua” escribió que todos los países deberían unirse en una “federación de los pueblos” que se ocupara de conseguir una pacífica coexistencia entre las distintas naciones. Aproximadamente 125 años después de la publicación de este escrito en 1895, se cre´0 la llamada “Sociedad de Naciones” tras la Primera Guerra Mundial. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial la Sociedad de Naciones fue sustituida por las Naciones Unidas. Se podría decir que Kant es una especie de padrino de la idea de la ONU. Kant pensaba que la “razón práctica” de los hombres impone a los Estados que se salgan de ese “estado natural” que causa tantas guerras, y que creen un nuevo sistema de derecho internacional que las impida. “Aunque el camino hasta la creación de una sociedad sea largo, es nuestra obligación trabajar a favor de un “de un generalizado y duradero seguro de paz”. Para Kant la creación de una sociedad tal era una metas lejana, casi podríamos decir que era la máxima meta de la filosofía.

 “…el cielo estrellado encima de mí y la ley moral dentro de mi…”

Es uno de mis filósofos favoritos, no podría ser menos, era, y sigue siéndolo, un experto en los pensamientos de otros filósofos, y además elabora su propia filosofía, y conociendo perfectamente a los racionalistas y a los empiristas, Kant opinaba  que ambos tenían algo de razón y que ambos también se equivocaban en algo, porque deambulaban entre las mismas dos cuestiones que los filósofos posteriores a Descartes: ¿el mundo es exactamente como lo percibimos? ¿O es como se presenta a nuestra razón?

Y Kant opinaba que, tanto la percepción como la razón, juegan un papel importante en esta cuestión filosófica, pero que en las dos tesis se exageraba, porque en nuestra conciencia éstas dos formas son anteriores a cualquier experiencia, porque no somos capaces de prescindir de la razón porque el intuir las cosas en el tiempo y en el espacio son cualidades innatas que pertenecen a la constitución humana. El tiempo y el espacio son cualidades de nuestra razón y no cualidades del mundo.

Es decir, la conciencia del ser humano no es una pizarra pasiva que sólo recibe las sensaciones desde fuera, sino que las moldea activamente contribuyendo con ello a formar nuestro concepto del mundo, y adaptan las sensaciones  a nuestras formas de sentir, como el agua en la jarra, porque también las cosas se adaptan a nuestra conciencia (es el giro copernicano sobre el conocimiento humano) y nuestra razón capta lo que sucede como una relación causa-efecto.

Kant dice que aunque no podemos saber cómo es el mundo en sí, podemos saber cómo es para mí, es decir, para los seres humanos, separa “la cosa en sí” de  “la cosa para mí”, y ésto constituye su aportación más importante a la filosofía

Nosotros adquirimos el conocimiento de lo material al percibirlo, y el que todo lo percibamos como sucesos en el tiempo y en el espacio es porque siguen una ley causal inquebrantable, esa es la forma del conocimiento, pues la razón opera fuera de los límites del conocimiento humano, inherente a la razón. Tan sensato es decir que el mundo tiene que tener un principio, como decir que no tiene principio, porque ambas probabilidades son igualmente imposibles de imaginar por la razón.

Ni la razón ni la experiencia poseen ningún fundamento seguro para poder afirmar que existe un dios”. Para la razón es tan probable como improbable. Pero Kant quiso salvar los fundamentos de la fe cristiana y abre la posibilidad de una dimensión religiosa: “Donde fracasan la experiencia y la razón surge un vacío que puede llenarse de fe religiosa” Kant era protestante.

Admiro muchísimo a Kant, y lo hago respetuosa y profundamente…                    

Pero… ¡Hecho de menos nuestra antigua peseta…!

                        Carmen Formoso Lapido

 

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